Monte Longdon:  la batalla màs dura de la Guerra de Malvinas

La batalla de Monte Longdon aconteció entre la noche del 11 y se extendió hasta la madrugada del día 12 de junio de 1982 y se saldó con la victoria de las tropas británicas.
Es considerada la batalla más importante del conflicto por dos razones. Por lo cruenta ya que se llegó al combate cuerpo a cuerpo con bayoneta (poco usual en la guerra moderna) y por su punto estratégico porque se trataba de una posición clave en torno a la guarnición argentina de Puerto Argentino.
Después de 72 días de frío bajo cero y carencia de alimentos y soportando tres días de bombardeos navales de ablande, los soldados del Regimiento de Infantería 7 de La Plata sufrían de estrés de guerra y estaban agotados.
Los pelotones del RI7 dormían de a turnos en sus pozos de zorro cavados en la tundra alrededor y encima del monte Longdon. A las 22, el 11 de junio pintaba ser otro día más de cañonazos intermitentes de los buques británicos Avenger, Glamorgan y Yarmouth, hasta que un inglés pisó una mina argentina en la parte noroeste del monte. Este sector era uno de los llamados «campos de la muerte» que cerraban algunos flancos del Longdon y la explosión alertó a los argentinos de que se venía un ataque sorpresa del regimiento de Paracaidistas 3.
Enseguida el cielo quedó iluminado por las bengalas, el fuego de morteros y la artillería de campaña de los británicos que protegían el avance de sus 300 paracaidistas.
El pelotón argentino a cargo del teniente Baldini, quedó encerrado por el fuego británico. En el intento de salvar a un soldado herido del RI7, el teniente Baldini fuè acribillado.
«Mataron a Baldin», alcanzó a gritar el soldado Daniel Scali. Los ingleses calaron bayonetas en sus fusiles y lucharon cuerpo a cuerpo con el resto de los argentinos dispersos allí. En este avance murió el teniente Alberto Ramos.
Otras posiciones argentinas defendidas por ametralladoras pesadas MAG frenaron momentáneamente el avance inglés hacia la cima del monte.
Sin embargo, el jefe de otro de los pelotones del RI7, el entonces teniente primero Enrique Neirotti, vio como algunos paracaidistas franqueaban los campos minados. Disparò su FAL con dos proyectiles comunes y uno trazante para precisar la puntería, mientras estallaban bengalas y explosivos por todas partes. «Parecía una autopista de noche con autos con las luces bajas encendidas», recordó a Clarín. Neirotti abandonó su posición para tener un mejor alcance de fuego y fue herido en una pierna. Los gritos de los heridos y el tableteo de las ametralladoras lo confundían. Un inglés apareció enfrente suyo y le vació un cargador entero.
Pero los argentinos tenían un solo aparato de puntería para tiro nocturno con fusil, se habían quedado sin comunicaciones y estaban agotando la munición. Para colmo la artillería británica había puesto fuera de combate a los morteros del RI7. Y hasta el observador adelantado del grupo de Artillería 3, que comandaba el entonces coronel Martín Balza, cayó muerto.
Ante esta situación, se ordenó un contraataque argentino con una sección de reserva de la Compañía de Ingenieros 10 y del Escuadrón de Exploración de Caballería Blindado. Pero chocó frontalmente con una sección inglesa con la que luchó cuerpo a cuerpo.
Aproximadamente a las 7 de la mañana frente a esa crítica situación, el jefe del RI7 ordenó replegarse a los hombres que le quedaban en Monte Longdon hacia Wirelles Ridge. Para ello, Balza hizo disparar sus cañones de 105 milímetros a fin de defender la retaguardia de los que se retiraron de Monte Longdon. Atrás habían quedado muertos sobre las rocas y la turba 29 argentinos y 23 británicos, y casi 100 heridos entre ambos bandos.
Monte Longdon fue la batalla más encarnizada de la guerra de las Malvinas y en aquella oscuridad poblada de bengalas, trazadoras de municiones y relámpagos de bayonetas y cuchillos, nuestros soldados ofrecieron la más enconada resistencia y el supremo sacrificio en la lucha por la soberanía nacional
Acerca de Julio Ruiz 54 Articles
Profesor de Historia. Colegio Cervantes y Jesús Sacramentado de Bolívar, Argentina. Ex Intendente de la Ciudad de Bolívar en la Provincia de Buenos Aires, Argentina en el período 1987-1991. Abogado. Integrante de la Asociasón San Martiniana en su caracter de presidente. Columnista en el Diario La Mañana. Obras Históricas entre otras: Blandengues, “La Odisea”, “Historias que hicieron cuentos”, “Paginas de una historia olvidada”. “Hubo un tiempo que fue Hermoso”una creación colectiva de ex alumnos, Bachilleres de la promoción 1972 del Colegio Nacional de Bolivar (Bs As). Los Negritos de San Martín. “La historia, un cuento y un libro”

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