¿Qué son las vacunas?
La vacunación es el método más eficaz de prevenir las enfermedades infecciosas.
Las vacunas se utilizan para reforzar el sistema inmunitario y prevenir enfermedades graves y potencialmente mortales. Constituye una forma sencilla, inocua y eficaz de protegernos contra enfermedades dañinas antes de entrar en contacto con ellas.
Nuestro sistema inmunitario está diseñado para recordar. Tras la administración de una o más dosis de una vacuna contra una enfermedad concreta, quedamos protegidos contra ella, normalmente durante años, décadas o incluso para toda la vida. Por eso las vacunas son tan eficaces: en vez de tratar una enfermedad cuando esta aparece, evitan que nos enfermemos o que el curso de una enfermedad sea más leve.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informa que las vacunas autorizadas están disponibles actualmente para prevenir o contribuir a la prevención y control de enfermedades infecto contagiosas.
¿ Cómo actúan en el cuerpo?
Antes de conocer como actuan las vacunas debemos saber como funciona nuestro caballito de batalla, el sistema inmunitario o sistema inmune, o conocido popularmente el sistema de defensas del cuerpo Desarrollo de la inmunidad: inmune significa estar protegido, ¿frente a qué? Frente a organismos sean virus, bacterias, hongos y/o parásitos . El sistema inmunitario está formado por una red de células, tejidos y órganos que funcionan conjuntamente para proteger al cuerpo. Entonces cuando se enfrenta a un microorganismo actúa “defendiéndonos”. O sea que contamos con un excelente sistema que nos protege. ¿Pero ese sistema es suficiente para evitar que nos enfermemos? Sí, el sistema inmunitario nos ayuda a recuperarnos y a volvernos a encontrar bien, pero muchas veces
este mecanismo no es suficiente para evitar enfermarnos. Para ello debe recurrir a la ayuda de las vacunas.
Las vacunas son preparados que ayudan a nuestro cuerpo a reconocer y combatir enfermedades sin tener que pasar por la enfermedad completa. Funcionan entrenando al sistema inmunitario a reconocer a los gérmenes y a producir defensas (anticuerpos) para defenderse si se exponen después. El sistema inmunitario reconoce los agentes de la vacuna como extraños, destruyéndolos y recordándolos. Cuando una versión realmente nociva de la infección llega al organismo, el sistema inmunitario está ya preparado para responder neutralizando al agente infeccioso antes de que pueda entrar en las células del organismo y reconociendo y destruyendo las células que hayan sido infectadas, antes de que el agente se pueda multiplicar en gran número.
Importancia en la salud infantil:
Para los niños, seguir el calendario de vacunas recomendado por el sistema de salud evita enfermedades peligrosas en etapas tempranas de la vida y ayuda a un desarrollo más seguro y saludable. Si tienen dudas específicas sobre vacunas para sus hijos, lo ideal es consultar con un pediatra o el servicio de salud local.
Algunos mitos y verdades en relación a la vacunación
1-Las vacunas ayudan a erradicar enfermedades. Verdadero. Sí, las vacunas pueden ayudar a erradicar o eliminar enfermedades cuando se consiguen altas coberturas de inmunización y se mantienen a lo largo del tiempo. Ejemplos históricos:
La viruela fue erradicada a nivel global gracias a la vacunación.
El poliovirus ha sido eliminado en muchas regiones y está cerca de la erradicación mundial.
El sarampión ha disminuido significativamente en algunas áreas, pero aún persiste donde la cobertura vacunal es insuficiente. Este ejemplo es claro donde se evidenció pequeños rebrotes de esta enfermedad , que si bien no hay en Argentina circulación viral desde el año 2000, en lo que va del año se han confirmado algunos casos. Para prevenir la transmisión, lo más efectivo, dada la alta contagiosidad de la enfermedad, es mantener las vacunas al día.
2-Las vacunas sólo se aplican una vez. Falso. Hay vacunas que con una sola aplicación son suficientes como es el caso de la BCG que se aplica al recièn nacido y otras necesitan el refuerzo de otras dosis.
- Las razones son:
- Memoria inmunológica: algunas vacunas estimulantes generan menos memoria a largo plazo y requieren dosis adicionales para fortalecerla.
- Duración de la inmunidad: la respuesta inmune puede disminuir con el tiempo y necesitar un refuerzo para mantener protección.
- Tipo de patógeno y antígeno: ciertos virus o bacterias cambian con el tiempo (variantes) o requieren una respuesta más robusta para prevenir infección.
- Corteza inmunitaria y edad: la respuesta de niños pequeños difiere de la de adultos; en algunos casos, se usan refuerzos para garantizar protección a lo largo de la vida.
- Vacunas de virus inactivados o proteínas: estas a menudo requieren dosis múltiples para lograr y mantener la protección.
- Estrategias de vacunación: los refuerzos pueden ayudar a mantener la protección poblacional y evitar brotes.
3. Las personas ente 2 y 64 años deben recibir vacunas, como por ejemplo la gripe, si el médico selas indica. Verdadero. Este grupo etario deben aplicarse vacunas que se encuentran dentro del calendario de vacunación nacional. Pero en el caso de la vacuna antigripal si se encuentran dentro de ese rango de edad si deben tener prescripción médica ya que esta destinada a poblaciones de riesgo como por ejemplo ásmaticos, otras enfermedades respiratorias, enfermedades cardíacas, diabéticos, inmunodeficiencias congénitas o adquiridas (no oncohematológica), pacientesoncohematológicos y transplantados, etc. También tienen indicación convivientes de enfermos oncohematológicos, personas con insuficiencia renal crónica en diálisis o con expectativas de ingresar a diálisis en los siguientes seis meses, retraso madurativo grave en menores de 18 años de edad, tratamiento crónico con ácido acetilsalicílico en menores de 18 años, síndromes genéticos, enfermedades neuromusculares con compromiso respiratorio y malformaciones congénitas graves, convivientes de prematuros menores de 1.500 g, entre otros.
Beneficios de la vacunación
El beneficio más importante es, por supuesto, la protección contra la enfermedad. Pero hay mucho más que eso. En realidad, existen diferentes tipos de beneficios en la vacunación (personales, para la comunidad y para las futuras generaciones) y existe también un objetivo final de la vacunación sistemática, que es la erradicación, eliminación y control de enfermedades inmunoprevenibles.
En el caso de los niños, cuanto más niños estén vacunados, aunque un niño se enferme habrá menos probabilidades que la enfermedad se extienda. Si el niño enfermo está en contacto con niños vacunados, la enfermedad se limitará. Esto se llama “inmunidad de rebaño”.¿Qué pasaría, entonces, si todos no nos vacunáramos más? Enfermedades que han ido disminuyendo desde hace años reaparecerían, ya que no están erradicadas y unos pocos casos, en una población vulnerable, podrían desencadenar gran número de afectado.
Por eso vacunarse es un acto de amor y solidaridad.
La nota fue realizada por la Dra Giselle Tornatore. Médica Pediatra Mat.Prov. N°14561. Especialista en Salud Social y Comunitaria Diplomada en Educación para la Salud Miembro de un proyecto para Jardines Maternales e Instituciones Educativas Salud.infantilhoy Trabajo actualmente en la municipalidad de Rosario, en la Secretaría de Salud Pública.
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