Nuevos estudiantes necesitan nuevos formatos

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Planificando una de mis clases, me puse releer material sobre formatos educativos. Experiencias que han desarrollado a lo largo y a lo ancho, no solo en nuestro país, sino en otras latitudes.
La situación, más de dónde sea, es pensar nuevos formatos en pos de la inclusión educativa. Ante un escenario de fragmentación social y educativa se produjeron una serie de iniciativas políticas que se vieron animadas por la búsqueda de alternativas para atender a la masificación y el ingreso de nuevos grupos sociales en las escuelas secundarias por citar alguna.
Flavia Terigi, pedagoga argentina, nos advierte sobre cómo, hace tiempo, en el discurso público se declara la necesidad de nuevos formatos escolares. Propone reflexionar sobre dos dimensiones: el modelo organizacional y el modelo pedagógico del dispositivo escolar.
A pesar de esta distinción, y las transformaciones que se intentó llevar a cabo, la mayoría de ellas se relacionaron sólo en el plano organizacional, por lo que se mantuvo lo tradicional del modelo pedagógico; es decir, seguimos enseñando los mismos contenidos y de la misma manera, pero con otra organización escolar.Este dispositivo forma
alumnos, pero en un sentido “homogéneo” e “ideal”. No se habla de los sujetos del aprendizaje en un sentido situado, plural y diverso, sino de un modo único, como una categoría que incluye a todos y todas en el mismo significado: esto quiere decir que aprenden todos lo mismo, del mismo modo y al mismo tiempo.

Revisando trabajos de Terigi al respecto, surge el pluricurso como una propuesta que la citada autora ha desarrollado en el ámbito de las escuelas rurales. Dentro del ámbito educativo, hablar de pluricurso implica hacer referencia a una modalidad didáctica, pedagógica y organizativa que fomenta un proceso de enseñanza y aprendizaje a través del cual se reúne a estudiantes de distintas edades en un mismo tiempo y espacio, propiciando la inclusión y el trabajo colaborativo.
La denominación pluricurso incluye una diversidad de situaciones que comparten la particularidad de que en un mismo espacio y al mismo tiempo trabajan alumnos matriculados en diferentes años de escolaridad.
Responden a esa caracterización desde aquellas escuelas donde muy pocos alumnos de algunos años de escolaridad forman la matrícula total de la escuela (habitualmente denominadas escuelas unitarias o de personal único), hasta las que agrupan de muy diversas formas, años diferentes (por ciclo o incluso compensando la cantidad de alumnos de cada subgrupo, independientemente del ciclo).
En todos los casos, la exigencia que se presenta al docente es generar propuestas de enseñanza diversificadas para los distintos años.
Dado que su sentido pedagógico se centra en la posibilidad de agrupar a los estudiantes según sus  competencias, intereses, posibilidades, etc., su relevancia consiste en su contenido social, por cuanto fomenta el diálogo y la participación entre los alumnos, disminuyendo las situaciones de bullying y discriminación que tan a menudo se observan en las escuelas.
Este dispositivo político-tecnológico instala configuraciones simbólicas y, al mismo tiempo,  educa. En la escena más amplia de la socialización interviene en la producción de hechos, de ideología y de subjetividades.Genera en todos sus participantes particulares aprendizajes:aprendizaje colaborativo, mayores niveles de autonomía y préstamos de conocimientos, entre otros.
En mi recorrido como maestra de ciclo en instituciones de Educación primaria de jóvenes, adultos y adultos mayores tuve a mi cargo un curso;, ya que convivían en mi aula, alumnos del ex denominado primero, segundo y tercer ciclo,con diferentes edades y con diversas trayectorias educativas… y de vida.
Fue una experiencia muy enriquecedora, no sólo para mis estudiantes, sino también para mí. Y no sólo desde lo laboral. En esta modalidad, el rol docente es clave en la creación de situaciones de enseñanza y de aprendizaje contextualizados, dinámicos e inclusivos que permitirán a los estudiante lograr la finalidad última de la educación “aprender a aprender”.
La Educación para Adultos; es un elemento central de nuestras sociedades. Constituye uno de los pilares sobre los cuales se asienta el funcionamiento de las mismas y es una valiosa herramienta para reducir desigualdades estructurales, integrar a las personas y mejorar su calidad de vida. Se fundamenta en una concepción que es importante destacar: la de la educación como proceso continuo.
También se debe reflexionar sobre la organización espacial, que tuve la oportunidad de implementar en mi paso por la Modalidad. No sólo se dicta clases en instituciones educativas (escuelas), un salón en una biblioteca, ONG,iglesia,entidad gremial,club, es suficiente para que se produzca el acto educativo y ello implica crear y recrear un escenario diferente. Grandes mesas o mesas redondas donde es posible el trabajo en grupos , dibuja un contexto que propicia la conformación de relaciones vinculares sentidas, entre jóvenes, adultos y adultos mayores, con excelentes resultados pedagógicos, donde conviven diferentes culturas, vivencias…experiencias de vida.
Esta Modalidad educativa ha dado muestras siempre de su preocupación por adecuar formatos para dar respuesta a sus estudiantes.
No solo en el nivel primario, sino en el secundario. Y aquí basta sólo hacer mención a la reciente adecuación que en CABA se propicia para los CENS, Centros Educativos de Nivel Secundario, denominada, o lo que se implementó en provincia llamada;18/8;, o el Secundario con oficios, el CESAJ,el CLAN o la Escuela Profesional Secundaria de hoy.
El actual escenario educativo , más allá del nivel y/o modalidad, interpela a las instituciones y a los docentes a superar los modelos pedagógicos tradicionales y la mirada homogeneizadora, para construir estrategias de enseñanza que atiendan a la diversidad, equidad y calidad, tomando como punto de partida las diferencias individuales de sus estudiantes.
Experiencias hay muchas,y de diversos resultados, solo es cuestión de un cambio de paradigma.

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Acerca de Marcela Abete 14 Articles
Necochea, provincia de Buenos Aires, Argentina. Licenciada en Educacion. Diplomada en Políticas Públicas con enfoque de Derecho. Actualmente cursando la Maestria en Gestión y Gobierno de la Educación. Diplomada Superior en Enseñanza en Entornos Virtuales Académica IIBEC Paulo Freire de México. Asesora educativa. Capacitadora Ex Inspectora  de Enseñanza en la Dirección de Educación de Adultos y Formacion Profesional de la Provincia de Buenos Aires Maestra Normal Superior. Profesora Especializada en Educación de Jóvenes y Adultos con Postitulo de actualización académica para docentes de Educación de Jóvenes, Adultos y Adultos Mayores. Bibliotecaria Escolar. Archivista. Coordinadora Académica y profesora en Nivel Superior

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