Conocer para actuar, conocernos para poder actuar de acuerdo a nosotros mismos, de acuerdo a quiénes somos, y no actuar de acuerdo a otros o a modelos de otros, que surgieron en otra realidad, en base a distintas creencias, a pensamientos y teorías diferentes, desde historias que no tienen que ver con la nuestra. Esto sucede cuando se implantan modelos gestados en otros lugares. Alberdi es quien plantea que justamente para tener un Derecho americano tenemos que hacer primero la “metafísica del pueblo”, es decir, conocer a nuestro pueblo en todas sus dimensiones, porque entonces esas leyes
van a responder a la idiosincrasia de nuestros pueblos y no a la de otros pueblos. Todo esto no nos libra de conocer otras culturas, sin distinción, otras teorías, otras formas de pensar, otros modelos, pero lo primero es conocer la nuestra. Porque si no lo hacemos entonces seguramente todo lo que adoptemos no va a encajar, es como ese jueguito de encastre, querer encajar la estrellita donde va el cuadrado y no, no va a encajar, porque no responde a nosotros.
Al hablar en el encuentro sobre Filosofía Latinoamericana surgieron, como podía esperarse, preguntas sobre la conquista y colonización de nuestras tierras y pueblos. La colonización no es el inicio de nuestra historia cultural, ella viene de antes sin embargo la colonización fue un corte que sembró formas de vida, ideas y costumbres extrañas, que
se mezclaron a la fuerza con las que había y a partir de ahí hay un proceso de aculturación que fue siguiendo, siglo tras siglo, sobre todo porque las sociedades latinoamericanas en general siguieron repitiendo y copiando sin analizar y sin pensar.
Estos modelos, estas influencias culturales nos contaminaron, pero a través del tiempo fuimos transformándolas, ya que este sujeto histórico que somos es activo y creador.
La conquista es un acontecimiento terrible que nos ha sucedido, entonces no puede obviarse, sin embargo, debemos partir de antes, partir de quienes eran nuestros pueblos que habitaban América previo a la conquista. Quizás sabemos algo de los mayas, de los aztecas, quizás de los incas, algo por ahí nos llegó de esos pueblos; del Río Colorado hacia el sur sabemos muy poco y nada porque eran pueblos nómades, fueron los que murieron y desaparecieron luchando. Preguntarnos ¿cuáles eran sus formas de vivir?
¿Cuál era su actitud ante la realidad? ¿Cómo pensaban? Porque todas las culturas y todos los seres humanos siempre necesitaron responderse las preguntas sobre su vida y su realidad, quiénes somos y qué es todo esto que nos rodea, como ya dijimos. Nuestros pueblos originarios no pudieron seguir con su desarrollo libremente desde sus culturas,
eso les fue negado. “Qué hubiéramos sido si hubiéramos podido ser…” se pregunta Taki Ongoy, un trabajo conceptual desde la música de Víctor Heredia. Por supuesto que tenían respuestas, tenían sus propias formas de enfrentar su realidad, hay que partir desde allí y en adelante. La conquista es un hecho trágico que le ocurrió a nuestros pueblos, porque somos latinoamericanos no podemos dejar de pensarlo, reflexionar sobre el significado, el sentido, qué es lo que ahí ocurrió filosóficamente hablando. Y esto es lo que hicieron los filósofos latinoamericanos.
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