Rememorando a Akira Kurosawa: Una lectura de Los siete samuráis (1954). Venezuela

Los siete samuráis está contextualizado en el período Edo aún cuando fue realizada en el año 1954. El filme recoge entre uno de sus puntos de partida la defensa del esfuerzo de los campesinos por sembrar arroz en una época de guerras civiles. En tiempos de guerra, el arroz era requerimiento alimenticio para la población, “uno de los rubros” para vender. De igual modo en la posguerra (1945) la población no se alimentaba de arroz sino de “otros variantes gastronómicos” introducidos en el período Edo como el pan. Esto al menos aporta algunos elementos: a) la influencia de Europa no se elimina; más bien pareciera encontrarse una difusión y asimilación para la vida del japonés como hace suponer un cambio en la dieta y b) la sustitución de la alimentación sugiere una baja producción de arroz 1 , tal como lo reporta George (1980). En situación de posguerra, el arroz deja de ser la fuente principal de
alimentación y producción y en su lugar aparecen los mijos, específicamente el período Edo y así lo representan algunos grabados de la época, o el pan cuya introducción data también de este período y se le señala en textos de corte histórico.
Evidentemente señalar algunas variantes en la gastronomía solo revela algunos rasgos que comenzaban a introducirse en Japón y que dan cuenta de cambios poco perceptibles. En cuanto a la existencia de pagos que no se traducía directamente en acumulación de capital sino en una relación económica precaria, Edo y la fase de estabilización o recuperación (1950-1958) contemplan un intercambio que no escapaba a la recesión. El pago de impuestos beneficiaba al propietario de la tierra. Esta relación de “pago” es tomada por el cineasta a partir del arroz en lugar de dinero. Y, contradictoriamente, los beneficiarios de dicho pago alegan que ellos son perdedores en
comparación con la vida del campesino. Esta frase señalada al final de la película corresponde a aquellos beneficios que obtuvieron los campesinos durante la posguerra. Al aumentar la población agrícola en 1950 se evidenció el incremento de la producción de arroz, frutas y hortalizas. Incluso ya se podía abastecer a la población con el arroz.
Para 1954 no se podría hablar propiamente de una modernización económica. Esa economía tradicional ya estaba en fase de transición; luego, con otras incorporaciones, se traduciría en industrialización. La producción como clave económica intentó responder a demandas internas (consumo de la población) y externas (exportación). Y, ¿qué exportaba Japón? Para esa fecha al menos se identifican dos rubros principales: carbón y automóviles (Toyota), los cuales resultaban ser requerimientos de otros países para enfrentar los conflictos del momento.
Ahora resulta importante plantearse: ¿por qué Kurosawa recurre a la figura del ronin si antes de la Segunda Guerra Mundial este grupo ya no existían? Ya con las guerras civiles del Edo se buscaba la hegemonía de Tokugawa y de sus allegados mientras que en la posguerra las fuerzas de la ocupación se esmeraban por propagar sus fuerzas militares, su imperio. La clave es la siguiente: Retornar al Edo se traduce en replantear la unificación del Japón. A cargo de Tokugawa o no, lo importante es no retornar a la separación del Estado, una de las posibilidades ante la convivencia con la instalación de los aliados.
Luego de la derrota de Japón el emperador Hirohito aparece en los titulares 2 de otros países del mundo como un subordinado, sujeto a otra autoridad, mientras que el pueblo japonés queda sin la figura de una divinidad representativa según la tradición. El emperador aparte de ser despojado de su condición divina, de acuerdo a la constitución del cuarenta y siete, ya no tiene injerencia en lo político, y pasa a ser sólo un símbolo del Estado. Este cambio afectó al pueblo japonés y análogamente a los ronin que fueron definitivamente despojados de su señor.
En lugar de buscar otros “dueños” como hicieron antes los ronin, al pueblo japonés le asignaron un comandante. Esto no se traducía en afirmación de lealtad. Por dura que resultó la prueba el japonés no trasladó la reverencia a los occidentales. No perdió su memoria histórica y divina a consecuencia de aceptar la coexistencia con el enemigo.

Referencias

1 Kurosawa hace referencia en su Autobiografía a la dificultad de tener un saco de arroz y trasladarlo en tren para poder alimentar a su familia después del bombardeo. Esta situación de precariedad se extendió hasta aproximadamente finales de la década de los cincuenta.
El Japón podrá conservar a Hirohito, pero tan sólo en calidad de simple testaferro del comandante
aliado. El Universal, p. 1, domingo 12 de agosto de 1945.
George, Allen. (1980). Breve historia económica del Japón moderno (1867- 1937). Madrid: Tecnos.
Kurosawa, Akira. (1998). Autobiografía. Editorial Fundamentos.

2 En Venezuela el periódico El Universal del domingo 12 de agosto de 1945 tiene como titular: “El Japón podrá conservar a Hirohito, pero tan sólo en calidad de simple testaferro del comandante aliado” luego el 15 de agosto de 1945 “De nuevo reina la paz en el mundo Truman: Japón se rindió incondicionalmente”

Acerca de Claritza Peña Zerpa 2 Articles
Doctora en Cs de la Educación. Actualmente soy profesora de las cátedras de Métodos I y II, Pedagogía, en Venezuela. Comparada en la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas-Venezuela). Directora de Formación de la Fundación FAMICINE.

Sé el primero en comentar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*