Pensar la Formación docente como espacio de coherencia entre pensamiento, discurso y acción. Parte III: Sin licuar y ni banalizar. Uruguay

Un maestro que invente, que provoque, que sea “Un maestro ignorante”, que se pregunte y pregunte a sus estudiantes, provocando la reflexión es un maestro que sabe que reflexionar fortalece la conciencia, y que quien no reflexiona puede llegar a no emitir juicios ni a tomar decisiones, es un maestro que está habilitando la posibilidad de elegir entre diversas alternativas, educa en la posibilidad de ser autónomo, de pensar en forma autónoma y por tanto educa en la posibilidad de pensar la posibilidad de negarse a hacer algo.
Hannah Arendt, publicó en 1963 un reportaje sobre el proceso a Eichmann, allí presenta a un Eichmann que no parecía perverso ni sádico, ni cínico ni un fanático doctrinario. Ni siquiera parecía odiar a los judíos.

La autora sostiene que Eichmann “no supo jamás lo que hacía”, no tuvo conciencia real de la naturaleza criminal de sus actos y del significado de lo que estaba haciendo. Parecía más bien un payaso que un monstruo, actuó mal superficialmente, porque no pensó sus acciones, se quedó en la superficie de las cosas. Cuanto más superficial sea el análisis al que está acostumbrada una persona, mayores serán sus posibilidades de ceder al mal ante una crisis o cuando debe tomar decisiones morales que puedan llegar a comprometerlo poniendo en juego su seguridad o estabilidad. Se da un proceso de banalización del mal en el que quién no actúa como piensa, termina por pensar como actúa; la superficialidad es enemiga del bien, de la verdad y de la libertad. Las personas somos siempre libres de elegir nuestras acciones, no así sus consecuencias, pero por pequeño que sea un cambio hacia el bien, tendrá consecuencias graduales y acumulativas. Reflexionar y profundizar estimulan la sensibilidad moral, permiten distinguir y tener la conciencia activa para no desarrollar acciones aberrantes. Permite racionalizar, esto es buscar razones razonables que justifiquen las acciones, y por lo tanto permite tomar distancia de la negación del problema y la realidad. ¿Dónde se esconde la banalidad del mal? ¿Donde se margina o se silencia la dialéctica del logos, la diferenciación entre falso y verdadero, entre mal y bien?

Cuando comienza a licuarse el pensamiento, la ciencia se hace esclava de la técnica, se comienza a minimizar el uso de la razón y la razonabilidad para distinguir entre verdadero y falso, entre el bien y el mal, todo se licúa, comienza el pensamiento líquido, el amor líquido y la educación líquida. El testimonio de Hanna Arendt sobre los nazis y la banalidad del mal, muestra que la mayoría ni eran monstruos ni estaban locos, “simplemente” renunciaron a su razonabilidad, abandonaron su dignidad como humanos, allí está el poder del mal, en la confusión y en el poder de lo irrelevante, en la atracción por lo inmediato, por lo fácil, por lo que no implica esfuerzo. En cierta forma quizá la formación docente también es víctima de la banalización del mal, necesita pensarse, elegir qué tipo de educación quiere, especificar su paradigma, intentar conocer las consecuencias, ejercer cierta razonabilidad institucional que permita achicar brechas entre pensamiento, discurso y acción, analizar sus prácticas y asumir la existencia del problema, sin licuarlo, sabiendo que serán estás decisiones las que determinen las consecuencias.

En “Los retos de la educación en la modernidad líquida”, Zygmunt Bauman reflexiona sobre los desafíos de la educación contemporánea frente a la sociedad líquida, capitalista, consumista y globalizada. Desde la profunda crisis de la “educación sólida“ se mira la contemporaneidad y sus parámetros de valor y de demanda educativa, proponiendo la necesidad de situarse fuera de la trampa economicista para que saberes y quehaceres en diálogo puedan construir una nueva ciudadanía. Desde un síndrome de la impaciencia, en la que el tiempo es acelerado y esto se refleja tanto en la producción como en el consumo; “toda demora, dilación o espera se ha transformado en un estigma de inferioridad” (Bauman, 2005:22). Entonces, ¿qué tipo de educación es posible con esta percepción social impaciente y apresurada? la educación es necesariamente un proceso, requiere tiempo y necesita paciencia, aprender provoca miedos y angustias porque genera rupturas con visiones previas del mundo. ¿Cuál sería entonces el papel de la educación en este marco social? ¿Educar a personas de mentalidad líquida para poder andar por las superficies de las cosas y los fenómenos? ¿O puede la educación ser el contrapeso de esta mentalidad imperante comprometiéndose de alguna manera con un proceso creativo y ético bien diferente?

La educación ya no tiene su valor conectado al conocimiento duradero y a la formación de las personas cultas, la modernidad líquida ya no busca lo duradero, las cosas se consumen, se gozan por un tiempo breve y se tiran. No hay posesiones ni vínculos de larga duración, liberarse de las ataduras es un mandato, eliminar el compromiso y las obligaciones deshaciéndose de las cosas, conocimientos y personas cambiándolos rápidamente por nuevos objetos de deseo inmediato. El conocimiento, en esta perspectiva es algo instantáneo, acotado, ameno, liviano, rápido, circunscrito a un contexto inmediato y concreto, es una mercadería que tiene la urgencia de aportar novedad y ser diferencial respeto al conjunto de saberes; “el destino de la mercancía es perder valor de mercado velozmente y ser reemplazada por otras versiones ‘nuevas y mejoradas’.” (Bauman, 2005:.30)
¿Cómo la educación puede habitar el siglo XXI si su propia esencia es profundamente cuestionada? ¿Se trata solamente de adaptarse a los nuevos tiempos? ¿Se trata de algo más profundo? El cambio contemporáneo es de naturaleza errática e imprevisible y esto ataca directamente a la cuestión de la educación y del aprendizaje. “…el mundo, tal como se vive hoy, parece más un artefacto proyectado para olvidar que un lugar para el aprendizaje.” (…) “el aprendizaje está condenado a ser una búsqueda interminable de objetos, siempre esquivos que, para colmo, tienen la desagradable y enloquecedora costumbre de evaporarse o perder su brillo en el momento en que se alcanzan.” (Bauman, 2005: 33) En apariencia todo es volátil, flexible, fluido, entreverado, ambiguo, plástico, paradójico, incierto, de corta duración e incluso caótico.
¿Cómo educar reflexivamente en esta vorágine de sucesos? ¿Cómo pensarnos como educadores sin licuarnos ni banalizarnos? ¿Cómo dar sentido a nuestra propia formación?

Bibliografía
Adorno, T. W. (1967). “La educación después de Auschwitz”. Conferencia originalmente realizada por la Radio de Hesse el 18 de abril de 1966 (pág. pág. 111 Y sigs ). Franefort: Zum Bildungsbegriff des Gegenwart.
Althusser, L. (2003). Ideología y aparatos ideológicos de Estado Freud y Lacan. Buenos Aires: Nueva Visión.
Arendt, H. (2003). Eichman en Jerusalén. Un estudio sobre la banalidad del mal. Barcelona: Lumen.
Bauman, Z. (2005). Los retos de la educación en la modernidad líquida . Barcelona: Gedisa.
Cullen, C. A. (1997). Crítica de las razones de educar: temas de filosofía de la educación. . Buenos Aires: Paidós.
Geneyro, J. C. (2007). Ética, Ciudadanía y Democracia. Contrastes Colección Monografía 12 [ISBN: 978-84-690-4782-8] , 257-265.
Kohan, W. O. (2013). Simón Rodriguez, El maestro inventor. Buenos Aires: Miño y Dávila.
Rancière, J. (2003). El Maestro Ignorante. Cinco lecciones sobre la emancipación intelectual. Barcelona: Laertes.

Laura Curbelo Varela
Acerca de Laura Curbelo Varela 8 Articles
Profesora de Filosofía egresada del Instituto de Profesores Artigas (IPA), Máster en Filosofía 3/18 por la Universidad de Girona, Diploma Superior en Infancias, Educación y Pedagogía por FLACSO ARGENTINA; Formadora de Formadores en Filosofía para Niños y Desarrollo del Pensamiento Crítico/Creativo y Ético por la Universidad Autónoma de Madrid y Formadora de formadores por el Proyecto Noria de Casa Creativa de Barcelona. Formadora de Formadores para la Integración Latinoamericana por el Centro de Formación para la Integración Regional (CEFIR). Es Diplomada en Derechos Humanos, Discapacidad y Educación inclusiva en la Universidad de Chile habiendo sido becada por OEA. Ha realizado el curso de extensión de la Universidad de la República “Discapacidad, Derechos humanos y Educación”. Cursando actualmente la Maestría en Educación en la Universidad de Quilmes (Argentina).Trabaja tanto con niños como con docentes en los dos currículum completos de Filosofía para Niños (IAPC Lipman/Sharp y Proyecto Noria) y dicta además cursos de Formación Docente en las áreas de Pedagogía, Observación-Análisis de las Instituciones Educativas, Epistemología y Derechos Humanos tanto en la formación de futuros profesores, como maestros, maestros en primera infancia y asistentes técnicos en primera infancia. Trabajó coordinando el Proyecto “Filosofía para Niños y desarrollo del Pensamiento Crítico/Creativo” en el Colegio Santa Teresa de Jesús de Montevideo y en el Liceo de Parque del Plata lleva adelante el Taller de Pensamiento y Periodismo para los adolescentes en situación de riesgo de desafiliación al sistema educativo que cursan Propuesta 2016. Trabaja como Articuladora Pedagógica de Compromiso Educativo en Educación Secundaria. Es directora del Centro Sur de Filosofía para Niños que cuenta con el reconocimiento de organizaciones pedagógicas y filosóficas de México y España que avalan sus cursos, actividades, materiales y proyectos de extensión. Desarrolló la plataforma existente en http://www.nous.uy desde dónde dicta cursos online sobre el Desarrollo del Pensamiento en Niños, Niñas y Adolescentes, tanto en las áreas de Filosofía para Niños, como de Ciudadanía Creativa y Pensar para liderar a estudiantes de educación y educadores de distintos países de habla hispana. Ha trabajado en forma privada en la formación docente de equipos pedagógicos y educativos de diferentes colegios privados de Uruguay (Montevideo e Interior) y en el Exterior (Argentina, México, Colombia y España). En Uruguay trabajó en CES –Liceo de Parque del Plata, Compromiso Educativo. CES- Liceo de Parque del Plata, Taller de Pensamiento crítico y periodismo.CEIP- Equipo EducArte, Inspección Nacional de Educación Artística. CEIP- Formadora en Ciencias Sociales, Instituto de Formación en Servicio. CFE IFD DE LA COSTA– Seminario de Educación en Derechos Humanos Colegio Santa Teresa de Jesús, Coordinadora del Proyecto Filosofía para Niños. Curso Online: “Es posible educar el pensar?” y “Profundización en los programas de Filosofía para Niños” (www.lauracurbelo.org – www.nous.uy ). Miembro del Equipo de Redacción de la Revista Internacional de los Centros Iberoamericanos de Filosofía para niños y niñas, editada por el Centro FpN de la Comunidad Valenciana. Miembro del Equipo coordinador de la Revista Utopías, Revista Uruguaya de Filosofía para Niños. URUGUAY: Integrante del equipo EDUCARTE de la INSPECCIÓN DE EDUCACIÓN ARTÍSTICA (INEA) DEL CEIP Coordinadora en Uruguay del Proyecto Noria de Ciudadanía Creativa y Filosofía. Integrante del Comité Académico del Congreso Latinoamericano de Filosofía e Infancias. Argentina. Premio ASOCIACIÓN INTERNACIONAL CREARMUNDOS 2012. España. Escribe sobre Filosofía para Niños.

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