La carta como “posibilidad” de expresión. Misiones

La percepción de las posibilidades como camino…con este pensamiento escribo estas líneas y me permito dibujar una respuesta.

Poner la mirada en la posibilidad (que cada uno tiene), esa misma que cuando es descubierta, se vuelve motor y razón, a la vez se vuelve una práctica de sentido de existencia. Es una mirada que pone en pausa los tecnicismos y barreras para dar paso al vinculo real y significativo, “poniendo en juego esa relación entre tu y yo” (Contreras, s.f.)

Y es en ese encuentro y su circunstancia, donde la relación cobra vida mediada por acciones propicien aperturas.

En el percibir, se pone en juego la subjetividad del que percibe, que a su vez implica una cuestión de humanidad, que invita a la acción, al reconocimiento de otro.

Un reconocimiento que se nutre en la mirada que convoca, que invita a estar cerca, en el diálogo, y en cualquier producción que habilite posibilidades de ser, de sentir y expresar…todo esto aspectos fundamentales de una experiencia educativa sostenida en una pedagogía de la singularidad y del encuentro.

Y este sentido traigo a escena la importancia de entender que estamos en tiempos donde el docente también necesita cobijo. Y nada mas lindo que contar con espacios que posibiliten “cobijarnos”.

En tal sentido, en la nota de hoy comparto un texto producido en el marco de talleres con docentes, donde a partir de la escritura surgieron posibilidades, como la de decir en un escrito eso que queremos decir, celebrar y agradecer.

A continuación, los invito a leer la “Carta a una estudiante”

Querida estudiante:

¡¡Que muchas cosas estamos aprendiendo, de esta manera, sin planearlo!!

¡Tal vez no pudimos vernos como lo hubiéramos querido, en una escuela y con los compañeros ahí mismo, todos juntos en la cercanía que conocemos y que nos hace tan bien!

Pero pese a ello, aquí estamos, aquí estas…haciéndote responsable de tus actos, asumiendo el compromiso de aprender y de compartir lo que descubrís semana tras semana.

Yo también creí, al igual que vos, que eran solo 15 días, pero tranquila que estamos vivos y sanos.

Hoy quiero agradecerte por todo lo que nos contas y enseñas: nunca pensé que podría aprender, de tu mano, tanto sobre la vida animal y natural. Todavía recuerdo el día que nos contaste sobre como nacen los terneros, o como se cosecha la mandioca en tiempos previos a la helada, en su punto justo, ¡para poder luego convertirse en almidón o el día que mandaste la foto de tu cerdito recién nacido a quien ayudaste a sanar su patita rota armando un tabique…! ese día lloramos de la emoción por ver sano al cerdito, todos atentos a ver lo que sucedía con él!

 Ah…, y esa vez que contaste en el grupo de wasap sobre el cambio que observaste en el ambiente y nos dimos cuenta que ese día la clase tenía que ser sobre “como el coronavirus, logro que dejemos de dañar tanto al medio ambiente”. Creo que ese día, pusimos la mirada en algo bueno que se da en contextos  de  pandemia; todos participaron: Juan, mando su dibujo donde se lo veía reciclando la basura, Anita mando un audio sobre las comidas que hace con la madre para estar “fuerte y sana” usando verduras de su propia huerta!…Como no recordarte cuando Antonio dijo que estaba dejando secar ramitas de “manzanilla, de carqueja y salvia” para tomar mate con su familia, y ahí ,fue que charlamos sobre la “importancia de las plantas medicinales”, que claro, la mama de Antonio las vende cuando va al pueblo. 

Cuantas cosas aprendimos sin planearlo, cuantas historias y momentos agradables que nos ayudaron a seguir adelante y sobre todo a “estar en la escuela”, una escuela que no conoce de distancias porque la sostenemos entre todos.

Ahora sí, ni el barro de los días lluviosos pudo impedir que todos los días de alguna manera estemos juntos.

¡Por todo eso y mucho más gracias!

 No me quiero despedir sin antes invitarte a que sigas regalándonos esos hermosos relatos, que nos abren un mundo de aprendizajes enormes: paseamos por matemáticas, lengua, naturales y ciencias sociales, salud y hasta economía. Pero sobre todo estamos aprendiendo valores como cuidar la vida, cuidar el ambiente, el respeto, la solidaridad, el trabajo en equipo, el valor del trabajador rural, del comerciante, de todas y todos; y de los estudiantes que, como vos, han elegido continuar.

 Misiones, 12 de Agosto de 2020

 

Fundación Emocionar
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La Fundación Emocionar, es una organización sin fines lucro , dedicada al ámbito educativo y social. Desarrollan propuestas de capacitación , asesoramiento e investigación. Entre sus proyectos de acción se destaca el espacio educativo: Educación Socio-Emocional Misiones, que desarrolla acciones en el marco de la Ley VI 209 "Ley de Educación Emocional", única Ley del país con perspectiva pedagógica. ESEM (sus siglas) es un espacio conformado por profesionales de gran trayectoria en la temática, comprometidos con una formación permanente, que llevan adelante un trabajo pedagógico en todo el territorio provincial desde una perspectiva integral. Son Pioneros del tema en la región, y actualmente su trabajo traspasa fronteras. Entienden a la Educación como el eje fundamental para el desarrollo humano. Esp. Lic. Baukloh, Karen- Lic. Rebollo, Maria Ines - Lic. Evelyn Bonini.

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