En la escuela: uso de NTIS_ Plataformas virtuales ¿Recursos vs capacitación docente?_Parte 2

En la escuela: uso de NTIS_ Plataformas virtuales ¿Recursos vs capacitación docente?_Parte 2En continuidad con la nota en su Parte 1 del día 19 de abril, y a modo de no incurrir únicamente en apreciaciones personales, resulta oportuno recurrir a bibliografía de pedagogos e investigadores acreditados; donde su lectura nos permite abrir puentes y alternativas metodológicas en nuestras prácticas educativas.
Sancho Gil (2009) advierte que el avance de las tecnologías genera la necesidad de incluirlas en la enseñanza, ella la llama “el síndrome de la ansiedad tecnológica”; pero si está inclusión se realiza sin reflexionar sobre sus usos, alcances y limitaciones, corremos el riesgo de perder la perspectiva pedagógica, de caer en un reduccionismo educativo que lleva al fracaso de los proyectos, ya que se considera que todo medio tecnológico representa por sí mismo una mejora en la enseñanza.
Esto sería… que no se pierda o se deje de lado una reflexión sobre las prácticas de enseñanza, la planificación, y las intervenciones docentes, en el solo afán de innovar en Tics. El docente debe continuar siendo el protagonista principal de la enseñanza y no convertirse en un tutor que solo acompañe el aprendizaje y motive su desarrollo; actualizando de forma constante nuevos medios y materiales de enseñanza, recursos didácticos y académicos. En ocasiones se observa que muchos profesionales de la educación mantienen en el tiempo el mismo material bibliográfico por años, sin actualización de contenidos, ni de estrategias de enseñanza.
En coincidencia con lo expresado en esta nota, Sancho Gil (2009) señala algunos de los obstáculos que habrá que enfrentar en la implementación de las TICs: la falta de autonomía docente; la falta de capacitación y de motivación de los profesores, las restricciones en el acceso y uso a las computadoras, problemas con conexión de wifi, el contenido, la falta de organización del espacio y tiempo escolar.
Es de considerar entonces al momento de pensar prácticas educativas, tener en cuenta la pluralidad de situaciones a encontrar en las escuelas:
*El ingreso a una plataforma virtual cuando muchos estudiantes no poseen ordenador
*Alumnos/as que carecen de acceso a Internet en sus hogares y en la escuela.
Dos obstáculos que no permiten llevar a cabo prácticas educativas con Tics, originando el fracaso de iniciativas por parte de los docentes y directivos. Generando exclusión en desarrollo y producción de conocimiento, mediado por tecnología.
Por tanto, una variable que origina el fracaso de estas iniciativas, es centrar la enseñanza en las TIC olvidando la complejidad organizativa y simbólica de la escuela. Sin embargo, M. Teresa Lugo (2011) advierte la necesaria inversión en equipamiento y en una buena conectividad, tampoco garantizan que los alumnos aprovechen el potencial que las mismas ofrecen.
En este aspecto, si nos detenemos en los usos que los profesores hacen de los recursos tecnológicos, notamos que los mismos apuntan a fines recreativos; en las horas libres para mirar películas o escuchar música y otros, para mostrar y favorecer la comprensión, a través de la proyección de imágenes y videos.
Como señala Litwin (2005), los docentes otorgan diferentes sentidos al uso de las tecnologías. Uno de ellos es el sentido de la ilustración o adorno; las TIC hacen atractiva la presentación de un contenido o sirven para ampliar la información del mismo. El mismo se adapta fácilmente y no requiere una gran innovación pedagógica, sólo el manejo de recursos tecnológicos.
La autora señala que la utilización de las TIC está relacionada con las concepciones de aprendizaje y enseñanza que posea cada docente junto a su historia académica y trayectoria en su profesión. Es por esto que probablemente un docente que en sus prácticas cotidianas rígidas por 20 o 30 años se encuentra en un paradigma conductista. Pretendiendo que el estudiante al igual que una máquina aprenda conductas observables, medibles y cuantificables, seguramente insista en perseguir esta misma concepción en relación al uso de las TIC.
De esta forma, al centrarse en la tarea que realiza el sujeto que aprende, encontramos diversos encuadres:
• el sujeto que aprende por imitación
• el que aprende porque participa de una explicación didáctica
• el que logra generar y desarrollar una actitud pensante
• el que conoce, esto es, pone en acto disposiciones mentales, cuestiona intuiciones, despliega acciones.
“Si entendemos que el sujeto aprende por imitación, es muy probable que las tecnologías que queden enmarcadas en la propuesta se circunscriban al carácter de herramienta; si consideramos que aprende por la explicación, dependerá de los usos que el docente haga de las tecnologías el lugar que estas asuman; las tecnologías seguramente vendrán en su ayuda en el acto de pensar, y cómo se las incluya en la propuesta pedagógica implicará el lugar de entorno, potencia o colaboración para el sujeto conocedor” (Litwin, 2005: 21)
Siendo que toda innovación es de carácter colectivo e Institucional, y que solo se viabiliza en la interacción de todos/as los actores institucionales. Estas interacciones se producen en el intercambio de inquietudes e ideas que permiten vislumbrar otras formas de producción, más vigorosas y motivadoras; situación que exige mentes flexibles y abiertas, con capacidad de adecuación a los cambios. (César Coll-T. Mauri-J.Onrubia, 2009: 11)
Sin embargo, López (2017) sostiene que la introducción de una tecnología no implica innovación pedagógica, para ello el uso de las mismas dependerá de las decisiones que se tomen en torno a los objetivos, propósitos, contenidos, propuestas, estrategias e intervenciones didácticas.
El verdadero impacto de la inclusión de las TIC en la enseñanza se concibe en relación directa con los cambios metodológicos y pedagógicos que se implementen.
En una institución educativa, dichos cambios deberían ser pensados colectivamente con todo el personal docente y enmarcarse en un proyecto institucional. Al respecto M. T. Lugo (2011) enfatiza el papel del Equipo Directivo como promotor de dicho proyecto, no como expertos en tecnología, sino liderando las fases de planificación, implementación y evaluación, otorgando significatividad a la innovación pedagógica que el mismo conlleva. Desde esta posición, integrar las TIC, implica repensar la enseñanza y el aprendizaje, superando viejos enfoques, construyendo nuevos modos didácticos de enseñar y conocer.
M. Teresa Lugo sostiene que seguramente habrá que replantear cambios en la organización de los tiempos, espacios y agrupamientos, estas “nuevas configuraciones aluden a cambios relacionados con la gestión del conocimiento en la institución educativa, lo que impacta en el curriculum y su didáctica” (Lugo 2011:8)
La participación de todos los agentes en este proceso de construcción favorece el compromiso, la claridad en los propósitos, la reflexión didáctica, el reconocimiento de las problemáticas, la coordinación de las acciones a llevar a cabo junto a su monitoreo y evaluación. Esta modalidad de trabajo aliviará las tensiones que se han identificado como presiones, resistencias y desconocimiento del manejo de herramientas tecnológicas y su inclusión en la enseñanza.
Para planificar e implementar un proyecto TIC, es fundamental, el posicionamiento del Equipo de Conducción, quien deberá coordinar las dimensiones organizativas, técnicas y didácticas del mismo, en un clima de respeto, escucha, sostenimiento y acompañamiento.
La autora citada nos ofrece una matriz, un cuadro de doble entrada, que podrá servir de guía a los directivos para el diseño de dichos proyectos. Menciona algunas dimensiones que los mismos deben contemplar como:
• Gestión y planificación
• Las TIC en el desarrollo curricular
• Desarrollo profesional de los docentes
• Cultura digital en la institución escolar
• Recursos e infraestructura de TIC
• Institución escolar y comunidad
Además plantea que los proyectos TIC deben pensarse a mediano y largo plazo, ya que a medida que la institución los vaya desarrollando, adquiriendo experiencia, nuevas perspectivas, resolviendo obstáculos, evaluando logros y resultados, podrá ir avanzando, elevando el nivel de los propósitos educativos y de las situaciones de enseñanza, promoviendo mejoras en la calidad de los aprendizajes.
Como resulta observable en esta nota resulta pertinente considerar las variables expresadas y no caer solo en el determinismo de “Recursos vs capacitación docente” y/o responsabilidades atribuibles solo a los docentes en ejercicio y formación.
Sin recursos atribuibles a políticas de Estado y políticas Educativas, resulta complejo mejorar aspectos visionarios sobre aprendizajes con tecnología.
Una condición sine qua nom sería contar con la opinión y consenso de directivos/docentes que son –sin duda- los que habitan el día a día el aula e Institución Educativa; interpretando el lenguaje particular de niños/as y jóvenes, sus necesidades, sus reclamos….ante una sociedad que exige conocimientos que por ahora la escuela no está en condiciones de ofrecer. Sea por infraestructura, recursos, sus tiempos y espacios institucionales, y la distracción que implica cumplir con roles sociales alejados de lo académico (comedores escolares, el cuidado de parte de los docentes en horarios de recreo, etc.). Escenarios que limitan el preparar situaciones de enseñanza de calidad, por estar afectados los docentes a tareas que superan su formación.
Se percibe entonces la necesidad de “ampliar” recursos, capacitaciones, mejorar los IFD, programas sociales, gabinetes psicopedagógicos, docentes integradores; en lugar de “reducir” lo mencionado. Conservar lo que se desarrolla bien, y mejorar (con consenso docente) lo que falta o se percibe como debilidades.
Y….como la Educación es una tarea de todos/as los involucrados: directivos, docentes, auxiliares, porteros, familias, secretarías de Inspección, etc.; es el Estado (cualquiera sea el de turno), el que debe ocuparse de garantizar lo expuesto en esta nota.
Gracias por leerme!
* Esta nota es parte de un trabajo colaborativo entre:
Lic. Baglietto Luciana María
Lic. Sánchez Ana María
Lic: Villasegura Silvana Carina _ Cátedra: NTICS y Curriculum- Maestría en Educación UNQ- 2017
BIBLIOGRAFÍA
? COLL C, Mauri, T y Onrubia, J. (2009) Hacia una modelización del proceso de enseñanza y aprendizaje basado en las TIC. Teorías y enfoques centrados en la actividad constructiva del alumnado en DE PABLO PONS, J (Coordinador y otros) Tecnología Educativa. La formación del Profesorado en la era de internet. Málaga. Ediciones Aljibe.
? LUGO, T (2017) Clase 1. Gestión de las Instituciones Educativas. UVQ
? LUGO,T (2011) Modelo 1 a 1 y nuevas configuraciones institucionales Inclusión, calidad y cultura digital, en El modelo Ceibal. Nuevas tendencias para el aprendizaje. Plan Ceibal / ANEP, Montevideo.
? SANCHO GIL; J. (2009). La tecnología educativa en un mundo tecnologizado en DE PABLO PONS, Juan (Coordinador y otros) Tecnología Educativa. La formación del Profesorado en la era de internet. Málaga. Ediciones Aljibe.
? SANCHO GIL; J. (2008) De TIC a TAC, el difícil tránsito de una vocal. Universidad de Barcelona.

Ana María Sanchez
Acerca de Ana María Sanchez 14 Articles
Profesora Artes Visuales, Licenciada en Educación UNQ- Posgrado en Educación y Tecnología FLACSO- Posgrado en Gestión Educativa FLACSO- En curso Maestría en Educación UNQ- En la actualidad: profesora generalista de cátedras: Fundamento de la Educación I- Didáctica de las Artes I- Práctica docente II y III año profesorado de Artes Visuales. Profesora de Arte en Secundario Superior - 6ª Años- Ntra. Sra. de Luján-LDZ

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