Residuos tóxicos de la fábrica de sueños

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Mucha agua ha pasado bajo el puente desde aquellos tiempos a fines del siglo XIX cuando Daeida Wilcox y su esposo Harvey compraron tierras al sur de California. La urbanización que Daeida bautizó con el nombre de Hollywood (bosque de acebos) llegaría a convertirse en lo que hoy conocemos como la meca del cine.

Los productores huían de Nueva York, donde la industria había comenzado. Las razones eran varias: altos impuestos, poco sol, inviernos largos que dificultaban el rodaje en exteriores y la constante amenaza de Thomas Alva Edison, inventor de las cámaras usadas por el rodaje que reclamaba sus derechos a todo aquel que quisiera usarlas.Fue así que las soleadas tierras de California con todo por descubrir comenzaron a constituirse en lugar de peregrinación para aquellos que querían crear en una industria dominada por un grupo de productores establecido que no permitía nuevos ingresos.

Películas y efectos secundarios
No sería hasta unos 100 años después, que empezaríamos a prestar atención al lado B de la producción de películas. Recuerdo aún que mi primer encuentro con esta cuestión fue escuchando a fines de los 90 un programa radial sobre el desastre ecológico producido en México por la película “Titanic”. Al adentrarse más en el tema empiezan a aparecer otros títulos, configurando un registro inicial del impacto ambiental de las películas hollywoodenses.

Titanic, Avatar y una huella indeleble
Más allá de ser un éxito de taquilla y tener nominaciones y Oscars ganados que la ponen a la altura de los clásicos de Hollywood, junto con un inolvidable discurso de aceptación por parte de James Cameron, Titanic tiene un lado oscuro que la cultura hollywoodense parece haber, al menos, silenciado. Para la filmación, los estudios Fox terminaron construyendo instalaciones en Rosarito, Baja California, México. Cuatro tanques de agua de grandes dimensiones, (uno de 210 x 150 m) permitieron dar veracidad a la historia del desastre marítimo más famoso. Según algunos informes, la población local de pescadores y la fauna marina (particularmente los erizos de mar) se vieron perjudicados por esta filmación que, por otra parte y según autoridades locales, ha traído grandes cantidades de dinero al municipio.

Avatar, otro éxito de Cameron, también ha sido criticada por la enorme huella de carbono derivada de sus viajes para transportar equipos de trabajo, instalar sets y desarrollar una enorme estructura de servidores para concretar la maravilla digital (la refrigeración de servidores genera enormes cantidades de dióxido de carbono).

Clásicos inolvidables
Hablar de un Hollywood poco contemplativo con el ambiente implica hablar de “Lo que el viento se llevó” y “Cantando bajo la lluvia”. Eran otros tiempos, pero vaya al menos como reflexión sobre la manera en que la conciencia de época se manifestaba.

El primer día de filmación de la histórica producción de David O. Selznick comenzó con el incendio de Atlanta. La toma mataba dos pájaros de un tiro: quitarse de encima decorados antiguos y rodar una de las secuencias más impactantes de la mítica película. La escena que ayudó a cimentar los estándares de la espectacularidad cinematográfica también implicó enormes cantidades de combustible para mantener el fuego ardiendo, junto con grandes volúmenes de agua en reserva por si el fuego se salía de control y una nube de contaminación sobre la ciudad de Los Ángeles por el fuego originado.
El incendio de Atlanta, primera toma de «Lo que el viento se llevó» (Foto: AP)

Gene Kelly bailando en la vereda de “Cantando bajo la lluvia” implicó grandes cantidades de agua para lograr el efecto deseado (reposiciones teatrales más recientes también usan volúmenes elevados). Los productores tuvieron que sortear la caída de presión originada en las tardes cuando los residentes encendían los regadores de sus jardines. Otro ejemplo de que nunca es demasiado.
Kelly y la ya mítica escena de «Cantando bajo la lluvia» (Foto: AP)

Más cerca en el tiempo
Una isla en Tailandia, Ko Phi Phi Leh, fue escogida como el escenario perfecto para la película “La playa” protagonizada por Leonardo DiCaprio en el 2000. Al parecer, la locación no era tan perfecta: el equipo de producción decidió quitar dunas, y plantar cocoteros. Entre tanta cosa removida también se quitó vegetación que controlaba la erosión. Un tsunami en 2004 volvió a acomodar todo. La publicidad que el lugar recibió por la película incrementó enormemente la afluencia de turistas (entre 4.000 y 5.000 diarios) lo que terminó teniendo un impacto negativo en los arrecifes de coral. La isla se siguió abriendo y cerrando al turismo de manera intermitente tratando de encontrar un equilibrio. En 2022 un fallo determinó que el Departamento Forestal era responsable por la rehabilitación de la isla. Los estudios 20th Century Fox llegaron a un arreglo económico.
Turistas paseando en Maya Bay, la zona afectada por la filmación de «La playa» y la publicidad recibida (Foto: Lillian Suwanrumpha-AFP-GettyImages)

La visión de un especialista
César Bardés, crítico de cine, nos comenta sobre películas de Hollywood que han impactado en el ambiente.

¿Cuál sería uno de los primeros ejemplos del cine impactando en el ambiente?
Que yo sepa, una de las primeras películas que causaron un impacto medioambiental negativo fue «El maquinista de la General», de Buster Keaton y Clyde Bruckman, en concreto en la afamada escena de la locomotora cayendo al río. Con un gasto más que considerable, se trajo en veintiocho camiones todo el material para construir la vía, el puente y el traslado de la locomotora con los vagones para que, luego, en la escena que realmente valió y que fue en toma única, tuviera que derrumbarse todo y caer al río. Aunque se contrataron trabajadores de las poblaciones cercanas, jamás se recogió el estropicio, dejando a la locomotora con los restos del puente sobre el río. Años después se le preguntó a Buster Keaton por qué se había dejado todo sin recoger y él dijo que la película estaba saliendo tan cara que él mismo estaba poniendo dinero y que, sencillamente, no tenía suficiente como para recoger aquello.

La famosa escena final de la película de Keaton (Foto: B. Keaton Production)

Algunos citan como otro ejemplo a “Apocalypse now”.
Estoy de acuerdo, sólo en parte. Me imagino que te refieres a todas las escenas de bombardeos y, sin duda, eso tuvo un gran impacto ecológico sólo que con una salvedad. Eso no fue por culpa de la película de forma directa. El gobierno filipino ya iba a arrasar la zona, ya estaba aprobado y demás, lo único que hizo Coppola y el equipo de producción fue aprovechar las circunstancias y, ya que la zona se iba a arrasar igualmente, rodaron allí las escenas de bombardeo. De hecho, se hizo con helicópteros del ejército filipino que, además, tuvieron que ser llamados al día siguiente para participar en combates con la guerrilla. ¿Para qué iba a ser arrasada la zona? No estoy muy seguro al cien por cien, pero creo que se quería construir allí una zona aeroportuaria y que ese objetivo de bombardearla iba a ser también aprovechado por el ejército filipino para hacer prácticas de tiro.
El gran despliegue de explosiones en «Apocalypse Now» (Foto: FilmAffinityUS)

Otro caso muy citado es “La playa”.
Evidentemente, el tema de «La playa» es muy obvio. Fox tuvo que pagar al gobierno tailandés 278 millones de dólares por el daño causado a la playa en cuestión.

¿Cuáles otras recordás?
Otra que causó un gran impacto medioambiental fue «El día de mañana» (N. de la R: “El día después de mañana” en Hispanoamérica), de Roland Emmerich. Ya que necesitaban grandes cantidades de nieve y eso era imposible encontrarlo en cualquier lugar del planeta, se comenzaron a esparcir toneladas de polvo de plástico blanco. Aunque se recogió la mayor parte, el viento se encargó de esparcir una buena cantidad de ese plástico por la zona causando un impacto ecológico muy importante en la vida animal.
«El día despues de mañana» y su nieve artificial (Foto: TCFox)

Volviendo a los clásicos, ¿qué otra películas puedes nombrar?
«Lawrence de Arabia» dejó para siempre en el desierto de Tabernas, en Almería, la vía de tren para rodar la escena del convoy asaltado por los árabes. Es verdad que Tabernas es un desierto (en el que además se han rodado muchísimas películas), pero no cabe duda de que esas vías muertas (que luego fueron aprovechadas en otros rodajes) han tenido su impacto ecológico en la fauna propia de esa zona desértica, especialmente el zorro.
La emboscada al tren en «Lawrence of Arabia»

¿Hay ejemplos de películas cuidadosas con el ambiente?
Curiosamente, también podríamos poner varias películas que fueron un modelo de ejemplo en el impacto medioambiental como «El puente sobre el río Kwai» en la que, de forma análoga a «El maquinista de la General», también se hacía caer un puente con una locomotora. Todo fue recogido escrupulosamente y no queda rastro de todo ello salvo unos solitarios postes de madera en la orilla sin daño alguno.

«Patton», rodada en parte en los bosques de Valsain, cerca de Madrid, y también en Navarra para las escenas de invierno, fue otro modelo de respeto con el medioambiente, a pesar, por supuesto, de que cualquier película que contenga explosiones causa una emisión de gases y un buen descalabro en las faunas de la zona.

¿Una reflexión final?
Es evidente que soy amante del cine y que soy consciente de que, a veces, hay que realizar escenas que requieren alguna invasión en la fauna y flora del lugar de rodaje, pero creo que habría que promover una ley adoptada por todos los países en la que las productoras tendrían que comprometerse firmemente en dejar todo el entorno tal y como estaba para causar el menor daño posible. Es verdad que el cine es un negocio que deja mucho dinero en los lugares en los que se rueda, pero eso no justifica el descuido en el trabajo dejando todo por en medio.

«El puente sobre el río Kwai» y «Patton», dos ejemplos de buenas prácticas

*Bioquímico, farmacéutico y doctor por la Universidad Nacional de Rosario. Master en Análisis de Medios de Comunicación y Especialista en Comunicación Ambiental. Miembro de la Escuela de Comunicación Estratégica de Rosario y la Red Argentina de Periodismo Científico. Acreditado con la American Association for the Advancement of Science (Science) y la revista Nature.

Referencias
Los inicios de Hollywood
https://www.duiops.net/cine/inicios-de-hollywood.html

Hollywood, el sueño de Daeida Wilcox
https://www.lleida.com/blog/hollywood-el-sueno-de-daeida-wilcox

El obturador: ¿cómo nació hollywood?
http://columnazero.com/el-obturador-como-nacio-hollywood/

Cómo se creó Hollywood | Esta es la historia de su nacimiento
https://www.wakeandlisten.com/como-se-creo-hollywood-historia-nacimiento/

Top 5 Most Environmentally Unfriendly Movies
https://www.cbsnews.com/tampa/news/top-5-most-environmentally-unfriendly-movies/

5 Classic Films that Charmed the Industry and Devastated the Environment
https://cupblog.org/2019/04/19/5-classic-films-that-charmed-the-industry-and-devastated-the-environment/

Zombis en el hundimiento del Titanic
https://www.elmundo.es/television/2016/07/18/5787ca1fe5fdeae8638b45c0.html

La película «La Playa» destrozó una pequeña isla tailandesa. Ahora 20th Century Studios tendrá que pagar por ello
https://www.xataka.com/magnet/pelicula-playa-destrozo-pequena-isla-tailandesa-ahora-20th-century-studios-tendra-que-pagar-ello

Thai court orders repair of The Beach location 22 years after filming
https://www.theguardian.com/world/2022/sep/13/thai-court-orders-repair-of-the-beach-location-maya-bay-ko-phi-phi-leh-22-years-after-filming

‘Beach’ case settled at last
https://www.bangkokpost.com/opinion/opinion/2392918/beach-case-settled-at-last

Los ojos del lobo
http://losojosdellobo.blogspot.com/

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Acerca de Claudio Pairoba 13 Articles
Formado en las ciencias duras, Claudio es egresado del emblemático Instituto Politécnico Superior Gral. San Martín de su Rosario natal. Doctor en Bioquímica y tiene una Maestría en Análisis de Medios de Comunicación. Egresó del emblemático Instituto Politécnico de su Rosario natal cuando la música disco mostraba una curva de popularidad descendente pero pudo superarlo y hoy escucha música de los ‘80 y ‘90. Está a cargo del Área de Comunicación de la Ciencia en la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), es columnista de medios gráficos, digitales, radiales y escribe en su blog (planetciencia.blogspot.com). A pesar de un primer encuentro accidentado con la Química, elige esta especialidad egresando como Bachiller Técnico Químico al mismo tiempo que la música disco mostraba una curva de popularidad descendente. Buscando adentrarse más en el mundo de los protones, neutrones y electrones, posteriormente se gradúa de Bioquímico y Farmacéutico en la Facultad de Cs. Bioquímicas y Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Rosario. Durante su paso por Suipacha 531/570 fue docente en las materias Física, Química Orgánica y Química Biológica. Las plantas no fueron ajenas a su formación académica y se doctora en la misma facultad trabajando en maíz dentro del Centro de Estudios Fotosintéticos y Bioquímicos (CEFOBI) bajo la dirección del Dr. Carlos Andreo y como becario del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Luego de una enriquecedora experiencia posdoctoral en la Universidad de Stanford (California, EE.UU.) como becario de la Organización de Estados Americanos y trabajando con la reconocida genetista Virginia Walbot, inicia la búsqueda por agregarle contenido social a su trabajo. Este derrotero lo lleva a cursar y graduarse de la Maestría en Análisis de Medios de Comunicación del New College of California. Entre otros requisitos para la finalización de estos estudios realizó un trabajo final de tesis (“An analysis of the dynamics among Media, Science and Society”) y dos pasantías: una de un año de duración en KQED, la estación de radio y TV pública de la ciudad de San Francisco, y otra con Eva Soltes, productora del documental sobre la vida del músico norteamericano Lou Harrison, en cuya realización participó.

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