Docentes contadores de historias

Siempre me gustaron los contadores de historias, y mucho más, las historias de vida de los contadores de historias. Es así como recitadores, juglares, trovadores, cuentistas e historietistas, fueron sembrando curiosidad en los relatos que leí y/o me contaron de chico. Algo de responsabilidad tuvo mi madre, quien no concluyó sus estudios primarios, pero solía leerme para que me duerma, (leía muy bien por cierto, un claro producto de las pedagogías tradicionales, que tanto se critican) y hasta el día de hoy no sé cómo salían tantas historias del mismo libro, ni dónde habitaban tantos relatos. Era difuso el límite donde terminaban las páginas del libro y comenzaba la imaginación de mi madre.
Es por ello que mi tesoro más preciado es un pequeño libro que me regaló en un cumpleaños, “La litera fantástica” de Rudyard Kipling. Y sé que con estas líneas he dejado a usted, querido lector, pensando en “su libro”, sí, aquel inolvidable.
Pero volvamos al aula, que es el tema que nos convoca.
Como herramientas pedagógicas, las historias de vida son muy potentes, permiten comprender aspectos de la experiencia individual, y aportan documentación precisa sobre cómo los sujetos, alteraron o alteran el ambiente que rodea a los demás, y en muchos casos actúan como importantes agentes del cambio social.
Creo que los docentes tenemos mucho de juglares. Cuando planteamos nuestras clases, buscamos la atención de los demás, en inglés llamamos Rapport, que es una mezcla de empatía y acompañamiento, con la creación de un buen clima en el aula, para finalmente sorprender con el desenlace de cada nuevo conocimiento.
El profesor es el principal gestor del clima del aula, y de él depende en gran medida el clima que se consiga en cada curso, con cada grupo y en cada asignatura. El docente en el aula, así como el actor en el escenario se debe considerar como un todo, una conjunción aula docente. Expresará así, a través de sus gestos y posturas, su aprobación o desaprobación, su humor, su malestar o bienestar, su esencia en tanto persona integral. Debemos dejar en claro que el docente es observado en todo momento, y todo lo que haga tendrá efecto en sus alumnos. Por tal motivo el profesor es el gestor de lo que ocurre en el aula, y por consiguiente, es el gestor del clima que se genere.
Particularmente en mis clases utilizo como rompehielos una anécdota o historia, para generar atención, recurso que suele ser muy efectivo.
Recuerdo en una clase en el profesorado, un estudiante, futuro docente me dijo que le daba timidez pensar que no todos sus alumnos lo verían como buen docente, y que dar clases sería una evaluación constante. Eso me dio la oportunidad de contar algo gracioso que leí por ahí, (no recuerdo dónde, si alguién encuentra la referencia no duden en enviarmela) fue entonces que dije a toda la clase:

Hagan lo que hagan la gente hablará de ustedes, bien o mal. Tal como le pasó a un anciano y su nieto, quienes compraron un burro para volver a su pueblo. Ambos se subieron al burro y cabalgaron montado en él hasta que llegaron al primer pueblo. Los pobladores al verlos, exclamaron: ¡Miren a ese par de miserables! Los dos subidos en el pobre burrito. No les da pena, ¡bájense de ahí desgraciados! Avergonzados decidieron que sólo el niño lo montara. Cuando llegaron al siguiente pueblo, la gente al ver al niño montado y al anciano caminando, exclamaron: “Miren a ese niño desvergonzado, el bien subido en el burro y el pobre viejito caminando. ¡Bájate de ahí! Le gritaron.El niño avergonzado le dijo al abuelo: “Mejor súbase usted abuelo para que la gente deje de criticarme”. Ya cuando llegaron a otro pueblo, las personas exclamaron: “Miren a ese viejo desgraciado, el bien subido al burro y la pobre criatura caminando. ¡Bájate de ahí viejo sinvergüenza! El abuelo molesto le dijo a su nieto: ¿sabes hijo? Mejor que nadie monte al burro, ¡Vámonos caminando! Y así, horas después llegaron caminando a su pueblo natal. Sus paisanos al verlos exclamaron: ¡Miren a ese par de tontos, tienen burro y no se suben en él!….

Como se sostiene comúnmente, al narrativizar las prácticas en el aula, se construyen y reconstruyen sucesos, incluyendo los estados de conciencia, en un orden que los coloca de manera tal que implican cierta orientación hacia un objetivo. El lenguaje narrativo razona acerca de las prácticas, y además forma parte de las prácticas que constituye. Un ida y vuelta que los docentes no debemos despreciar.

Daniel Vásquez
Acerca de Daniel Vásquez 18 Articles
Daniel Vásquez es Profesor Universitario para el Nivel Secundario y Superior en Ciencias de la Educación (Universidad Austral, 2018) Licenciado en Ciencias de la Educación, con Orientación en Tecnología Educativa (Universidad Nacional de Luján, 2008) Profesor en Enseñanza Media de Adultos (Universidad Nacional de Luján, 2010) Especialista en Educación Mediada por Tecnologías de la Información y la Comunicación (Universidad Pedagógica Nacional, 2019), Maestrando en Procesos Educativos Mediados por Tecnologías (Universidad Nacional de Córdoba, 10ma cohorte). Como docente se desempeña en Institutos de formación superior de CABA y Provincia de Buenos Aires.

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