
Silvia Castro 1 .
Una capacidad de los seres humanos es el hacernos preguntas, es parte de nuestra naturaleza querer saber mas, tener curiosidad sobre lo que nos rodea. Una de las preguntas más usuales es: ¿Por qué estamos aquí? ¿Acaso nuestra existencia tiene algún sentido lógico? ¿O somos parte de algo mas? Esta última pregunta puede llevarnos a otros cuestionamientos, como por ejemplo: ¿De verdad estamos vivos? ¿O solo somos una especie de personaje de fondo en la historia de alguien mas? ¿Y si, por el contrario, somos nosotros los personajes principales y los demás son secundarios?
Actualmente en la cultura moderna existen muchas series web de fácil acceso y algunas llegan a tocar temas como estos, un ejemplo que utilizaré es “The Amazing Digital Circus”, serie para adultos transmitida en YouTube 2 y que en su segundo episodio nos plantea un poco este cuestionamiento. El contexto de la serie es algo fácil de comprender, “Una mujer queda atrapada en un loco mundo virtual junto con otros cinco humanos y ahora están sujetos a los caprichos de Caine y a sus propios traumas personales.” (Wiki El Asombroso Circo Digital, 2024) , en este capitulo los 5 humanos entran a una “aventuratura” dentro de un mundo de videojuegos y conocen a varios NPC (denominación para NonPlayeable Character, esos personajes de fondo en los videojuegos que no tienen importancia, a lo mucho tienen un par de dialogos para ayudar a la trama), entre ellos uno llamado Gummigoo que es en quien nos vamos a centrar. Gummigoo es una IA programada para servir de personaje complementario en una especie de videojuego, cosa que el no sabe hasta que por un glich se encuentra con uno de sus modelos renderizados, esto hace que el personaje atraviece una pequeña crisis mental preguntándose ¿Qué es realmente? Todos sus recuerdos, ambiciones… ¿Realmente existieron? Estas preguntas son comprencibles en este tipo de situación, incluso podríamos decir que realmente son esperables, pero ¿Y si nosotros mismos hacemos la misma pregunta?
Con este ejemplo en mente, podemos profundizar en estas preguntas: ¿Cómo sabemos si de verdad existimos y no solo somos un Non-Playeable Character en la vida de alguién mas? Podría responderse con algo como “Tengo recuerdos, tengo familia” pero, ¿Y si todo eso también es otra mera invención de algo mayor? No nos adentraremos en debates teológicos, sino que consideraremos la posibilidad de una entidad superior, sin especificar su naturaleza. Llegados a este punto es algo difícil poder tener una respuesta, ya que como tal no tenemos pruebas que lo nieguen, aunque realmente tampoco hay una que lo certifique, por lo que he llegado a una conclusión similar a la de otros cuestionamientos filosóficos clásicos: ¿En verdad necesitamos una respuesta o creemos necesitarla? Vamos a recordar un poco el debate de si existe un Dios, una de las respuestas que a mi parecer es la mas acertada es que no hay una respuesta del todo cierta, la cual siento que también aplica a este cuestionamiento. Aunque esta duda pueda persistir, cada individuo encontrará su propia respuesta, moldeada por sus creencias y experiencias personales y aunque no tengamos una respuesta definitiva, explorar estas ideas nos permite apreciar la complejidad de la existencia humana y la belleza de la incertidumbre. Al cuestionar nuestra realidad, nos abrimos a nuevas perspectivas y profundizamos nuestra comprensión de nosotros mismos y del mundo que nos rodea.
1 Estudiante de Educación, mención Ciencias Pedagógicas de la Universidad Católica Andrés Bello. Venezuela 2 El lector puede ver en https://www.youtube.com/playlist?list=PLHovnlOusNLgvAbnxluXCVB3KLj8e4QB- o en Netflix por ser una de las series en el Top según el diario La Nación (octubre 2024).
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