Fracaso escolar bajo la lupa

En su informe anual, la UNESCO, afirma que “asegurar un servicio educativo equitativo y de calidad para todos implica, entre otros, superar la cultura del fracaso instalada en el sistema escolar, la cual afecta particularmente a los sectores sociales menos favorecidos (UNESCO/OIE-UNICEF, 1996, pág. 1).
El aumento logrado en el acceso a la educación secundaria, “ha sufrido avances en los últimos años pero todavía es baja en la mayoría de los países de la región, y la culminación de los estudios en secundaria muestra más desigualdades entre grupos sociales que la educación primaria” (Blanco G., 2006, pág. 3)
Al respecto, el proyecto de investigación Mapa de la Política Educativa en América Latina (MAPEAL2) analiza las políticas educativas implementadas entre 2000 y 2015 en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay. Entre otros, enuncia que la reforma de la escuela secundaria en estos países fue un objetivo de cambio constante en las últimas dos décadas, pero también fue motivo de las mayores frustraciones de la política educativa.
Este tipo de informes dan cuenta de una situación tangible. En las investigaciones que abordan la realidad desde una perspectiva cualitativa, comolas analizadas a continuación los constructos teóricos ofician de norte y contribuyen a interpretarla de un modo flexible.
La investigación “Situaciones de fracaso escolar, aprender de la experiencia” de Estefanía Martínez Valdivia, es un estudio cualitativo de corte fenomenológico. Su objetivo fue descubrir y analizar situaciones de fracaso escolar vividas por diferentes agentes, a fin de comprenderlas y averiguar la posible responsabilidad de la propia escuela y el docente para, apoyándonos en lo aprendido de la experiencia, derivar en acciones de mejora.
En primer lugar, la autora contextualiza el problema de investigación y los antecedentes y otros informes sobre el tema. A continuación, plantea una serie de supuestos donde considera que la escuela podría ser un contexto generador de fracaso y éxito escolar entendiendo que la actuación docente podría tener una clara incidencia en tal fenómeno. Otro supuesto es que el fracaso escolar se puede prevenir desde la propia escuela a nivel general y particularmente en el aula mediante unas buenas prácticas docentes. Por último, los agentes escolares (profesores jubilados y en activo) pueden ser fuentes fundamentales para proporcionarnos información sobre los factores que desde la escuela conducen al fracaso escolar.
Es la intención de esta autora, seguir profundizando en el conocimiento del fracaso escolar, ya que considera que la reducción de este fenómeno, conducirá a la mejora de la educación, a una buena formación a los estudiantes y posteriormente una incorporación activa y eficaz en la sociedad y en el mercado laboral.
Supone que su estudio puede dar a conocer la responsabilidad que la propia escuela y los profesores puedan tener en las situaciones de fracaso, tanto generándolo como arbitrando medidas para evitarlo.
La segunda investigación “Fracaso escolar y abandono educativo temprano en Educación Secundaria Obligatoria: un estudio integrado” de María Auxiliadora Camacho Ruiz, considera al fracaso escolar y abandono educativo temprano como dos problemas importantes en el sistema educativo español.
Sus objetivos están relacionados con conocer concepto, causas, población afectada, medidas, logros y necesidades. Tanto Martínez Valdivia como Camacho Ruiz, exponen los principales conceptos relacionados con la investigación (fracaso escolar, abandono escolar temprano y ausentismo escolar) y luego, los diferentes factores influyentes en la formación de esta manifestación, según la información proporcionada por una previa revisión bibliográfica.
Ambas coinciden en definirlo como un fenómeno social multicausal donde intervienen diferentes elementos que a la vez están interconectados formando todos ellos parte del sistema educativo y por ello se puede partir de la idea de que es un término multidimensional y complejo en el que participan distintos actores responsables del mismo, tales como la sociedad, la familia, los profesores, los alumnos, la administración educativa, la institución escolar y los legisladores.
Lo reconocen como fenómeno procesual que representa una trayectoria y no acontecimientos aislados puesto que se va desarrollando a lo largo de la experiencia en la que se ve envuelto el alumno.
También trabajos de análisis estadísticos de organismos oficiales han sido fuente de conocimiento, éstos permiten dimensionar el problema del fracaso escolar, en qué medida afectan a los sectores más vulnerables, quiénes son y dónde se localizan los sectores más vulnerables, pero no permiten avanzar en explicaciones sobre las causas del fracaso escolar.
Siendo una manifestación universal, en nuestro país, el aumento de la cobertura, desde la implementación de la Ley Nº 26.206/063, no ha sido acompañado de medios efectivos que garanticen la permanencia en el sistema escolar y la satisfacción efectiva de las necesidades básicas de aprendizaje de los estudiantes.
Aunque han disminuido los índices de repetición y deserción, éstos siguen siendo altos, y afectan en mayor medida a los jóvenes que viven en situación de vulnerabilidad; zona rural, pueblos originarios y contextos socioeconómicos desfavorecidos.
Como revela la literatura, el docente es clave en el proceso de enseñanza-aprendizaje. El valor de este actor institucional es tal que, en palabras de Martínez Valdivia “la gran mayoría de las medidas de cambio escolar desarrolladas desde
3Ley de Educación Nacional – Ley N° 26.206 (2006) Cuyo objetivo principal es asegurar una educación de calidad con igualdad de oportunidades y posibilidades, sin desequilibrios regionales ni inequidades sociales.
En planos más amplios como el sistema educativo o desde la escuela, está presente la actuación del docente”
Estos son algunos de los conceptos teóricos puestos bajo la lupa y que han cumplido la misión de guiar a las autoras para entender e interpretar sus diversas herramientas empíricas. En relación a lo planteado, a continuación se referirá a las estrategias metodológicas utilizadas en cada trabajo.
Dos perspectivas metodológicas.
Ambas tesis revelan un trabajo de investigación rigurosa y siguen procedimientos para responder a sus objetos de investigación. En cuanto a la relación con la estrategia metodológica implementada en cada trabajo, se encuentra una estrecha relación cada uno, con los constructos teóricos discutidos anteriormente.
El trabajo de Estefanía Martínez Valdivia, es de corte cualitativo fenomenológico, y selecciona como instrumento para la recogida de datos a la entrevista semi estructurada, mediante la técnica de la entrevista en profundidad, técnica que le permitió conocer las opiniones subjetivas y más personales de la experiencia vivida de los sujetos a entrevistar.
El guión de entrevista contiene una misma estructura, con preguntas adaptadas en base a las características de los cuatro grupos de sujetos entrevistados, la validación de la misma estuvo a cargo de una selección profesores de universidad expertos en investigación y en la temática de estudio, el fracaso escolar.
En la selección de la muestra se consideran diferentes agentes implicados en tal fenómeno como son: alumnos que han tenido experiencias de fracaso escolar en la ESO, los profesores que tiene una larga experiencia en el trato de estudiantes con éstas características, aportaciones de profesores ya jubilados (con una perspectiva más objetiva y realista del problema en cuestión)
En cuanto a la muestra de estudiantes, le permite conocer sus consideraciones sobre factores que incidieron determinando la posible influencia de la propia escuela y la docencia; mostrar sugerencias dirigidas a orientar las actuaciones de escuela y profesores para evitar, en lo posible, futuras situaciones de fracaso. La elección del grupo de profesores (activos y pasivos) le permite conocer la posible influencia de la escuela y la docencia en el fracaso escolar de los estudiantes y derivar acciones didáctico-pedagógicas que, desde la propia escuela y el aula, sean consideradas eficaces para evitar el fracaso escolar.
En relación a la segunda tesis, María Auxiliadora Camacho Ruiz, realiza un estudio integrado donde combina metodologías, técnicas e instrumentos de recogida de información y de análisis muy variadas alternando lo cualitativo con lo cuantitativo a lo largo del estudio. Adopta este diseño, entendiendo que le permitirá conseguir una visión global del fenómeno con datos ricos y fiables así como poder llegar a conclusiones válidas y suficientemente contrastadas. Para asegurar tanto la validez como la fiabilidad de los instrumentos y estudio, se realizó triangulación.

La autora abraza este estudio sistémico por lo que, las técnicas e instrumentos de carácter cuantitativo se utilizan con la finalidad de conseguir información cuantificable que permita obtener datos de un rango de muestreo mayor (muestra intencional de 20% instituciones de la población) y a través de la aplicación de cuestionarios4 a sujetos participantes. Se entrecruza con otras de carácter cualitativo (estudio de caso y entrevista) más adecuado al estudio de las ciencias sociales como lo es la educación por su carácter subjetivo, personal y contextual.

 

Acerca de Sandra M Dimangano 8 Articles
Profesora de Ed. Física (ISEF Nª 11) y Licenciada en Educación Física y Deportes (UAI). Licenciada en Organización y Gestión Educativa (U. AUSTRAL) Especialista Docente de Nivel Superior Formación Motriz. Pasante de investigación en el Nodo Instituto de Historia -IDEHESI- CONICET/UCA. Doctoranda en Educación (UCSF) Integrante del equipo Coordinación Pedagógica de Media/Técnica y Superior de la Delegación Regional VI - Ministerio de Educación de Santa Fe (2015-2018). Docente universitaria y del nivel superior. Escribe sobre Pedagogía

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