Familia y cuarentena: ideas para “repasar”. Misiones

La extensión de la emergencia sanitaria continúa, y con ella la incertidumbre; y con ella toma fuerza el reconocer que sentirnos parte de una red afectiva nos fortalece.
En este escenario, sostener espacios de cuidado es sustancial; las familias tienen un lugar protagónico en la puesta en práctica de acciones que fortalezcan los vínculos, que fomenten valores, actitudes propositivas. Acciones
que pueden ir en consonancia con los aprendizajes, que su vez, ofrecen los docentes quienes llevan adelante la tarea de educar en tiempos de excepcionalidad, garantizando la continuidad pedagógica, valiéndose de recursos que tienen a su alcance y el capital de su experiencia. He aquí una cuestión, si bien la situación es compleja y hasta abrumadora, se la puede pensar como oportunidad para visibilizar cuán importante y posible es el trabajo articulado entre la familia y los docentes ya que no se trata de roles sustituibles, pero sí complementarios (en estos tiempos) y significativos.
La familia como organización natural de la vida colectiva, tiene una participación activa en el proceso de adquisición de aprendizajes de sus miembros. En este sentido podemos decir que la familia y la escuela comparten el desafío de aportar al desarrollo integral de los sujetos, cada una desde su rol, función y contexto.
Los primeros vínculos afectivos surgen en el seno familiar, constituyendo huellas emocionales determinantes. Ante tal acepción es preponderante que en las familias se busque constituir vínculos confortables, seguros, confiables y
capaces de registrar los “sentires”; mediante una actitud de cuidado, escucha y presencia.
Cuando los adultos se involucran en la educación de sus hijos los ayudan a formar su identidad, fortalecer su autoestima, a mejorar la calidad de las interacciones intrafamiliares, a desarrollar aspectos que hacen a la
dimensión social y emocional, entre otros aportes fundamentales para sostener proyectos de vida.
El contexto que expone la pandemia del COVID-19 moviliza sentimientos y pensamientos que se intensifican ante los cambios en las rutinas, en la noción de tiempo, espacio, modos de comunicarnos, modos de aprender, de convivir. En esta conjunción de situaciones, ayudar y ayudarnos se vuelve un acto fundamental.
En este sentido, se mencionan algunas sugerencias para realizar en familia; un “repaso” por propuestas que aporten al bienestar, incluso resignificando viejas prácticas:
El Cuento; puede ser un espacio de crecimiento, diversión y encuentro tanto para los niños como para los adultos. Cada relato nos despierta experiencias emocionales que acompaña la apropiación de aquello que nos cuentan, pero que a su vez ancla en algún registro personal y en el despliegue de la imaginación, la fantasía, la capacidad creadora.
Sabemos que la fantasía juega un papel fundamental en el desarrollo psicológico y emocional de los seres humanos. Los cuentos nos atrapan y acompasan lo que sentimos ayudándonos a transitarlo y vivirlo desde lo
imaginario.
Los momentos de lectura deben ser vistos como espacios agradables, amigables, donde que cada uno pueda estar en deseo y en presencia siendo parte.

Tener una selección de cuentos o relatos: con diversas  extensiones, géneros, temas.
 También se puede invitar al niño o niña/adolescente a generar su propio cuento, incluso los padres pueden hacerlo.
 Se pueden relatar historias familiares, que quizás por falta de tiempo no se realizaban y es una oportunidad para conocer la genealogía y la historia familiar.

Escuchar/ hacer Música; recurso para acompañar diversos contenidos e incluso estados de ánimo. La música nos permite expresar lo que sentimos, se vuelve un canal de expresión y toma de conciencia de los propios
sentimientos. Es importante facilitar las herramientas, espacios y tiempos para experimentar libremente lo que la música nos genera. Como sugerencia: armar un compilado de temas musicales diversos en artistas, en décadas, géneros y estilos.
Momentos de relajación y calma: actividades de relajación,
meditación, calma y silencio tienen numerosos beneficios psicológicos y físicos para toda la familia.
Las mismas pueden ponerse en práctica en un espacio amplio, con pocos estímulos, buscar posturas cómodas y relajadas.
El juego: se presenta como una posibilidad de generar ese espacio de encuentro, bienestar y de aprendizajes que nos invita a crear, a proyectar y sentirnos mejor. Juguemos … en familia, entre hermanos/as, con amigos (en red), con las maes, con [email protected] profes…juguemos! Busquemos un proyecto compartido que nos motive, que nos anime, que nos enseñe …jugar también nos ayuda a transformar el mundo.

El espacio lúdico nos permite anclar en lo mejor de cada uno, abriendo paso al sentir, al ser.
El baile: es un lenguaje universal que acarrea muchos beneficios y nos ayuda a sentirnos mejor; permite canalizar emociones en forma saludable, a relacionarnos con los demás, cambiando por un momento el foco de atención
sobre aquello que nos angustia para dar paso a emociones agradables, reduciendo el estrés y motivándonos. Destinemos un momento de nuestro día al movimiento aportando a nuestra salud física y emocional. La invitación es a compartir la propuesta con todos los miembros de la familia.
Hablar sobre lo que sentimos: hablar sobre nuestros sentimientos, conversar al respecto permite que los hijos conozcan y entiendan sobre la diversidad de reacciones y emociones propias y ajenas. Los adultos se vuelven
modelos y espejos donde mirarse, por ello es bueno permitirse comunicar, expresarse, mostrar que no solo sostienen, sino que además son sostenidos en esa red afectiva.
No se priven de la palabra, del afecto y del compartir. La familia es un espacio de formación por excelencia, que coopera con la educación formal. El aislamiento nos encuentra juntos en casa abriéndonos la posibilidad de fortalecer el sentido de familia, la colaboración, el dialogo, los
aprendizajes para la vida, el compartir que nutre autoestimas, acompaña soledades y refuerza una verdad esperanzadora: ¡juntos saldremos adelante!

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La Fundación Emocionar, es una organización sin fines lucro , dedicada al ámbito educativo y social. Desarrollan propuestas de capacitación , asesoramiento e investigación. Entre sus proyectos de acción se destaca el espacio educativo: Educación Socio-Emocional Misiones, que desarrolla acciones en el marco de la Ley VI 209 "Ley de Educación Emocional", única Ley del país con perspectiva pedagógica. ESEM (sus siglas) es un espacio conformado por profesionales de gran trayectoria en la temática, comprometidos con una formación permanente, que llevan adelante un trabajo pedagógico en todo el territorio provincial desde una perspectiva integral. Son Pioneros del tema en la región, y actualmente su trabajo traspasa fronteras. Entienden a la Educación como el eje fundamental para el desarrollo humano. Esp. Lic. Baukloh, Karen- Lic. Rebollo, Maria Ines - Lic. Evelyn Bonini.

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