El sentido de la Educación. Entre Ríos

Haciendo un recorrido por el pasado, el gran ordenador social de la modernidad fue la razón; en ella el pensamiento lineal y homogéneo dio resultado, porque los que ya pintamos canas nos formamos con éste pensamiento. Pero en la actualidad dicho pensamiento y su objetivo no están dando los resultados de entonces y, si de Educación se trata, hace mucho tiempo que sufrimos la temida transición.

Darle sentido a la escuela es hoy el eslabón fundamental para lograr la tan ansiada transformación educativa. Para ejemplificar lo antes enunciado voy a presentar una selección de párrafos que pertenecen a Duschatzky, S., Farran, G. y Aguirre,E.

De  “los chicos no entran a la escuela” a “los chicos en la puerta de la escuela”.

En un grupo de trabajo se plantea la siguiente situación: los chicos no entran a la escuela.

¿Es éste un problema? Deleuze –leyendo a Henri Bergson- diría que es un falso problema.  Se trata de un enunciado formulado en negativo: no entran a la escuela; lo cual supone su reverso: deberían entrar. Pero la cuestión  no se resuelve si hacemos de ese enunciado una pregunta ¿Por qué no entran los chicos a la escuela?

Ensayemos posibles respuestas a éste interrogante: porque no quieren, porque se aburren, porque demoran la entrada, porque “pinta” la puerta, porque…, porque… podríamos, incluso, lanzarnos a una encuesta o a una entrevista, categorizar las respuestas y por fin atrapar las razones por las cuales los chicos no entran a la escuela. Seguramente cuando lleguemos a las conclusiones los chicos a esa altura ya habrán cambiado de razones, se habrán mudado a otras puertas, a otra esquina, navegando quien sabe dónde.

Es esto responsabilidad en su totalidad de los estudiantes?  Cuando hablamos sobre un sistema centenario y su evolución, las dificultades del sistema nunca va a ser responsabilidad del ser humano que se encuentra en dicho sistema para formarse.

¿En qué nuevo plano nos hallamos? En el mismo, en uno que supone que se trata de dar explicaciones de por qué el mundo es como es, de por qué el sistema es como es.

El tiempo subjetivo de una generación es distinto a la otra y es por ello que la sociedad cambia a pasos agigantados, cada vez más rápido y, si de Educación se trata, muchos actores institucionales observan a esa modificación generacional como un problema.

El problema no es inherente a ningún dato, no reside en ningún hecho o fenómeno en sí. El problema aparece cuando entramos en contacto con un AFUERA DEL PENSAMIENTO o más claramente, cuando el pensamiento se ve sacudido por una fuerza que no alcanza a comprender pero tampoco puede desoír; o sea, cuando lo pensado no alcanza. El problema aparece cuando percibimos inconsistencias y las tomamos como signos. ¿Qué es lo inconsistente? Aquello que no cierra, no encaja, no se deja atrapar por las representaciones.

Hoy el problema está en las herramientas que no cuenta el estudiante por motivos de su status, hoy el problema sigue siendo del estado, del sistema y no del estudiante.

 La pobreza, el bajo rendimiento y las identidades juveniles no son un problema hasta que se tornan la forma de un signo, de una fuerza que nos empuja a pensarla en los bordes de lo pensado. Y si nos empuja, nos toma, nos toca, es porque se expresa, toma forma en una trama de existencia.

Enunciados tales como: “así no se puede enseñar”, “la familia no se hace cargo”, “llegan a primer año de la secundaria sin saber leer”, (…) ponen el ojo en los desajustes entre lo esperado y lo real.

Hoy lo real está muy lejos de lo esperado. Por un momento salgamos de la realidad, salgamos de él HOY, pensemos que futuro tendremos si seguimos retrocediendo en los que esperamos que aprendan,  seguimos retrocediendo y la catástrofe educativa se hace carne.

Lo antes descripto se nos presenta bajo el formato de un “supuesto problema”, si entendemos por problema algo que nos remite a una obstrucción, como si se tratara de una interferencia a desechar. Una obstrucción implica en algún sentido un muro en ese derrotero que teníamos previsto. El muro está ahí, cerrándonos el paso: podemos quedar paralizados y en llanto frente a la imposibilidad, arremeter con fuerzas como para derribarlo y así continuar con el camino trazado, o pensar otros caminos posibles. El muro de nuestra metáfora deja de ser interferencia y se transforma en problema cuando somos capaces de leer en él una posibilidad de pensamiento, una fuerza que nos impulsa a una prueba.

Ese problema es la posibilidad, esa prueba es el cambio, ese cambio es la transformación, esa transformación es la solución. Hoy como seres finitos que somos seguimos pensando en él HOY.

 

Acerca de Pedro Demarchi 12 Articles
Profesor Universitario en Educación Física en actividad en el aula académica. Universidad Autónoma de Entre Ríos, desde el año 2002, en la Cátedra Taller y Residencia en el Ámbito de la Educación no Formal, Profesor Adjunto, Cargo obtenido por concurso de antecedentes y oposición. Rector Titular de la Escuela Secundaria N° 10 "H.P. Vico" de la Ciudad de Gualeguay, Provincia de Entre Ríos. Cargo obtenido por concurso de antecedentes y oposición. Pos Titulo en Liderazgo Educativo, Universidad de San Andrés. Creador del Programa Institucional de innovación educativa "la experiencia de construir juntos", dicho programa obtuvo reconocimientos; declarado de interés educativo por el Consejo Deliberante de la Ciudad de Gualeguay, Mayo 2018. programa seleccionado para formar parte del Programa Provincial "secundaria se mueve" representando al departamento Gualeguay. Disertante en los talleres de capacitación organizados por el Instituto de Enseñanza Superior Leloir año 2019, Gualeguay, Entre Ríos. Disertante en el 2do Webinar representando a la Provincia de Entre Ríos, evento organizado por ECO Educativo. Columnista educativo del semanario "Gualeguay al día", escribe sobre gestión educativa, educación y sociedad.

3 Comments

  1. Agradezco los aportes de Pedro Demarchi, dan luz donde solo observamos sombras en la política , sombras que provienen de la oscuridad de la ignorancia y ocupación en el prójimo, tenemos que multiplicar los Pedros,

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