Educación y Naturaleza. Volver a los orígenes. Chile

Todo lo que está pasando a nivel mundial, la pandemia, el cambio climático, las demandas sociales, las crisis políticas, entre otras situaciones, han sido una alerta que nos demanda reflexión y cambio; siendo el ámbito de la educación el primer sector alertado por ello. La educación es una herramienta poderosa que logra transformaciones, y una urgente es atender a la necesidad de volver la mirada a nuestro origen, lo que nos permite sustentarnos, la naturaleza.
Hoy en día abunda la desconexión con lo natural, pareciera existir una falta de amor y cuidado por la madre tierra, viéndonos sumergidos en las transacciones económicas, en la producción industrial, en la competencia, en la lucha ideológica, y en el sedentarismo. Una gran preocupación es la rutina de gran parte de nuestros niños y niñas, que habitan espacios pequeños, y se divierten con equipos electrónicos que los abstraen de su entorno y no promueven la
socialización. Más aún exacerbado en tiempos de Pandemia.
Se ha de mencionar la lucha incansable de algunas personas destacadas o grupos que intentan revertir esto, provocando la discusión y la reflexión para evitar un desastre mayor, como la líder juvenil Greta Thunberg u Organizaciones internacionales como Green Peace o el Foro mundial para la naturaleza. Sin embargo, como educadores también podemos, es más, debemos aportar y generar las instancias para la toma de consciencia de aquellos procesos y acciones que perjudican o favorecen nuestros ambientes naturales desde la primera infancia. Los niños y niñas tienen muchísimo que aportarnos desde el amor y valorización por lo natural, y deben ser escuchados.
En varios países, tales como Noruega, Italia, Finlandia entre otros, se ha introducido la modalidad de escuelas bosques, o escuelas en la naturaleza. Inclusive, ya existen diversos proyectos andando en Latinoamérica los cuales promueven la desestructuración de la sala de clases clásica, y acercan a los niño s y niñas a reconectar con los ambientes naturales, descubriendo en ellos múltiples beneficios y aprendizajes.
Algunos de los beneficios de conectarse con la naturaleza tienen relación con el apoyo que esto significa en múltiples aspectos del desarrollo, aumenta la actividad física, ayuda a la reducción del estrés, potencia el juego y el disfrute de actividades recreativas, fomenta la concentración y la mejora del rendimiento académico, apoya la creatividad y la resolución de problemas, entre otros muchos beneficios (Bruchner, P, 2012; Iniciativa de Aprendizaje Natural, 2012; Chawla, L,
2015).

“La naturaleza representa un entorno de aprendizaje que ofrece a los niños y niñas lo que necesitan para adquirir competencias, para llevar una vida feliz y exitosa y para acometer con garantías su carrera escolar” (Bruchner, P, 2012, p.29).

Si bien todo lo anteriormente señalado, pueda claramente ser una opción para aquellas escuelas que se encuentran sumergidas en ambientes naturales, o situados en zonas rurales con facilidad de contar con espacios vegetales, es posible también pensar en la promoción de la conexión con la naturaleza desde otro enfoque, que pueda realizarse desde cualquier contexto, inclusive en zonas urbanizadas y espacios reducidos, dentro de un salón de clase tradicional, y con pocas posibilidades de interactuar con la naturaleza de forma cotidiana y constante. Esto se logra, como señala Abelleira, A. (2016, p.119) con “un cambio de posición con respecto a la Tierra, con una mirada planetaria, con conciencia ecológica y con compromiso por la sostenibilidad del medio en el que habitamos”, que quizá no dará frutos inmediatos como los beneficios anteriormente mencionados, pero que sin duda crearán conciencia y aportarán al cuidado y re valorización del planeta como fuente de origen de la vida.

Abelleira, A. (2016. p,123) agrega además que “debemos recordar que en la infancia, lo fundamental es el establecimiento de hábitos, por ello, la solidaridad, la sostenibilidad, laecología, la vida saludable, o el respeto al medio, deben estar presentes en cada una de nuestras acciones”. La niña o niño es un observador por excelencia, y si realmente se busca que en ellos exista una integración de los conocimientos en relación al cuidado del planeta, se debe ser cauteloso entonces también en cómo se actúa siendo ya un adulto.

Como bien señala Heike Freire, en su página web personal https://www.heikefreire.com/, sitio desde ya recomendado, “Aprender a vivir en armonía con la Tierra supone un cambio profundo en nuestra forma de sentir, pensar, actuar y relacionarnos que nos aporta salud y plenitud, que nos devuelve nuestra sabiduría innata”.

Referencias:
Abelleira, A. (2016). Infancia y naturaleza, En la Red. RELAdEI. vol. 5, nº1: 119-123 Bruchner, Philip. (2012). Escuelas infantiles al aire libre. Cuadernos de pedagogía. Nº 420: 26-29
Chawla, Louise. (2015). Benefits of Nature Contact for Children. Journal of Planning Literature, vol. 30(4): 433-452.
Iniciativa de Aprendizaje Natural (2012). Beneficios de Conectar a los Niños con la Naturaleza: Porqué Naturalizar los espacios de Aprendizaje al aire libre. www.naturalearning.org

Acerca de Carla Vargas 2 Articles
Carla Vargas, Educadora de párvulos de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), con 12 años de experiencia en aula en Chile y en el extranjero. Magíster en Educación con mención en idioma inglés por la Universidad Central y actual estudiante de Magíster en Dirección y liderazgo educativo PUC. Certificada en Disciplina positiva y Masaje infantil. Fundadora de la agrupación Educadoras en red, que promueve la colaboración y las comunidades de aprendizaje entre profesionales del área infantil.

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