Sexting

Loading

CUANDO LA DIFUSIÓN DE IMÁGENES ES SIN CONSENTIMIENTO
¿Qué es?
La difusión de imágenes íntimas, sexuales o eróticas sin consentimiento es una de las problemáticas más vigentes entre los adolescentes y son situaciones que causan mucho dolor, problemas grupales y daños muy difíciles de reparar a corto plazo.
Para comenzar a abordar la temática es importante diferenciar la práctica del sexting de la difusión de imágenes sin consentimiento, una problemática que seguimos con especial atención. El sexting consiste en el envío de imágenes íntimas, mediante plataformas digitales. Una práctica extendida y habitual que, desde ya, no es exclusiva de los jóvenes, y que encuentra naturalidad en tanto los celulares se convirtieron en una extensión de nuestras manos. La particularidad de estar en etapas de exploración sexual, de autopercepción de sus cuerpos y los de los otros, sumado al hecho de vivir con dispositivos móviles que les permiten representar de manera instantánea todo lo que viven, hacen que esta práctica cotidiana deba reconocerse como tal y hasta considerarse un derecho.
Todos y todas tenemos derecho a enviar una imagen a otro, de forma consensuada y entre pares. Aunque es conveniente resaltar que una vez que un dato personal (imagen, en este caso) sale de nuestros dispositivos y se comparte, puede implicar un riesgo concreto ya que se pierde el control de algo que ya no poseemos de forma exclusiva. Pero esto, la difusión o viralización de imágenes, nos lleva a analizar la responsabilidad de quienes reciben un material compartido en un contexto determinado y deciden violar el pacto de privacidad y difundirlo. Si esa persona luego reenvía estas imágenes nos encontramos ante la verdadera problemática. Algo que lamentablemente, es bastante habitual de ver en internet. La difusión de imágenes íntimas sin consentimiento del titular de la imagen es una forma de violencia digital. Y debe abordarse primero desde la conceptualización, desde el entendimiento de este fenómeno, y de las consecuencias que puede llegar a traer.
Más aún, debido a un análisis global de esta problemática, podemos afirmar que se trata de una forma de violencia de género, ya que la mayoría de las imágenes que se viralizan, suelen ser de mujeres Las razones de por qué se difunden las imágenes de las mujeres son varias y todas responden a una posición de poder que percibe el hombre, consciente o inconscientemente.
La connotación sexual de los cuerpos femeninos, atravesada por el machismo instalado en nuestra sociedad, otorga un valor a esa imagen que puede llevar a impactar en la reputación o la identidad de esa chica o joven. Cabe también preguntarse para hacer un diagnóstico y entender esta diferencia ¿Qué sucede si se comparte una imagen de una mujer desnuda, en pose erótica o sexual o con poca ropa? ¿Y qué es lo que pasa si el que aparece en la imagen es un hombre? ¿Las opiniones públicas serán las mismas?
La difusión sin permiso de imágenes íntimas constituye una forma de violencia de género, debido a que, si bien no se cuenta con estadísticas oficiales, en diversos casos se observa un alto porcentaje de las víctimas son mujeres. Esto responde a diversos factores culturales.
La sexualización del cuerpo de la mujer en nuestra sociedad lleva a que, por ejemplo, una foto de un torso femenino desnudo tenga un peso sexual tan fuerte que incluso las redes sociales las censuran como contenido sexual, aunque en ellas no aparezcan genitales. La misma imagen de un hombre se difunde sin el tinte de sexual ni pornográfico.
El hecho de abordar la temática poniendo el foco en la difusión de imágenes sin permiso y no en el envío (sexting) tiene que ver con la necesaria capacidad que debemos tener como personas adultas de comprender que la responsabilidad en el escenario planteado es de quien reenvía o comparte las imágenes y no en quien las envía.
También es necesario aclarar que el sexting no es condenado cuando parte de un deseo genuino de ambas partes. Existen muchos casos donde las chicas se ven obligadas, extorsionadas, manipuladas u hostigadas a enviar fotos de su cuerpo. Esto también es violencia de género y debe abordarse como tal tanto como si una mujer recibe una foto o
video íntimo sin pedirlo, algo muy escuchado también.
Cuando pensamos estrategias de prevención y abordaje, se debe tener bien en claro que la responsablidad está siempre en quien difunde las imágenes sin permiso y no en quien las envía. En efecto, es necesario evitar culpabilizar a la víctima y restarle importancia a la responsabilidad del victimario

 

Foto del avatar
Acerca de Clio Comunidad 1657 Articles
La revista educativa Arcón de Clio ofrece esta sección a la comunidad para dar a difusión todo lo referente a la educación desde proyecto de autoridades nacionales, provinciales, municipales, organizaciones internacionales, Ongs, ect. Lo hacemos para seguir generando un compromiso con la educación. Esta sesión va dedicada especialmente a esas personas que día a día suman educación, que s ecomprometen con el futuro del país. La educación es una tarea que no se hace en soledad por lo tanto los invitamos a dar divulgación. La via de contacto es el correo de la revista.

Sé el primero en comentar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*