1. Diputada: ¿Por qué había antes una sociedad que tradicionalmente estaba acostumbrada a reprimir las emociones? ¿Cómo influye según usted en las escuelas?
La educación tradicional prioriza hace décadas una lógica exclusivamente académica, donde el bienestar emocional y la salud mental quedaban relegados al plano estrictamente privado. Hoy sabemos que no hay aprendizaje sostenible sin un entorno de contención y desarrollo socioemocional. En las escuelas, la falta de herramientas para enfrentar la frustración, el dolor o la rabia se canaliza muchas veces en formas de violencia, deserción, desinterés o problemas más complejos de salud mental, como trastornos de ansiedad, depresión, etc. Incorporar el enfoque del desarrollo emocional en las aulas no es una «moda», es una urgencia de salud pública y pedagógica para formar ciudadanos capaces de convivir y resolver conflictos en la vida cotidiana, darles una base sólida para que al ingresar al mundo adulto, no se abrumen y puedan sostener decisiones difíciles o adversidades sin que eso tenga un fuerte impacto en su salud física y emocional.
Es importante destacar que por muchos años hasta hoy, se cree que la escuela no debe cumplir ese rol, que solo debe formar y enseñar, y que los conceptos de bienestar emocional, valores, etc. están delegados exclusivamente en las familias, y no en los docentes; si bien suscribo a esa idea, la realidad es que hoy es ineficiente ese acompañamiento que muchas veces lucha de manera desigual contra la estimulación excesiva de los algoritmos en las redes sociales, o también en los tiempos cada vez mas acotados de tiempo de calidad con los niños, niñas y adolescentes, ya que muchas familias, padres madres trabajan cada vez mas tiempo por las complejidades económicas, entre otros factores. Todo eso repercute en la cultura de crianza y eso es cada vez mas evidente, por eso si en la escuela se garantizan minimos contenidos de educación emocional, podría en muchos casos garantizas contenidos fundamentales de aprendizaje emocional que sin dudas les servirá en su desarrollo de vida.
2. María: Recientemente usted tuvo un encuentro con el Embajador de Finlandia en donde se abordaron temas educativos ¿nos puede decir qué temas trataron?
Fue un intercambio sumamente enriquecedor. Finlandia es un referente global no solo por sus resultados, sino por la centralidad y el prestigio social que le otorga a la profesión docente y por la capacidad de adaptar el sistema a los desafíos de la innovación. Esa charla me ayudó a entender porque desde hace 9 años consecutivos Finlandia es el país más feliz del mundo, siendo que a principios de los 80’ tenían la más alta tasa de suicidios a nivel mundial, de 33 suicidios cada 100 mil habitantes, y hoy llego a la media europea de cada 12 suicidios cada 100 mil habitantes. Conversamos sobre la autonomía escolar, la capacitación continua del cuerpo docente y la importancia de articular tempranamente el sistema educativo con las competencias tecnológicas y vocacionales que requiere el siglo XXI. Nos deja la lección de que los verdaderos saltos cualitativos en educación se logran cuando la educación se consolida como un acuerdo de Estado transversal y sostenido en el tiempo.
3.María: ¿En qué consiste el Proyecto de Pasantías educativas que quiere llevar a cabo en la Provincia de Buenos Aires?
Este proyecto surge también de una reunión estratégica e intercambio de trabajo en la Cámara de Industria y Comercio Argentino-Alemana (AHK Argentina), de la mano de la Embajada de Alemania. El objetivo central es inspirarnos en el exitoso modelo de educación dual alemán para aplicarlo a la realidad bonaerense, logrando que las pasantías y las prácticas profesionalizantes no sean un simple trámite burocrático, sino experiencias formativas sustantivas y transformadoras.
Buscamos construir un puente real y fluido entre la escuela secundaria y el mundo del trabajo o los estudios superiores, articulando a las escuelas técnicas y orientadas con el sector productivo local, PyMEs e instituciones. Con el criterio del sistema dual, combinamos la formación teórica en el aula con la práctica en entornos reales de trabajo. De esta manera, les brindamos a los jóvenes sus primeras herramientas de empleabilidad, desarrollo de competencias técnicas y transversales, y orientación vocacional, manteniendo siempre el sentido pedagógico y garantizando la protección de los estudiantes.
4. ¿Cómo se combate la violencia digital en este mundo tan digital?
La violencia digital no es un problema virtual ni aislado; sus consecuencias son absolutamente reales y profundas. En la Provincia de Buenos Aires venimos dando un paso trascendental con la Ley Ema, un proyecto que ya cuenta con media sanción y que nace del dolor de la familia de Ema Bondaruk transformado en lucha colectiva.
El corazón y el verdadero logro conceptual de este proyecto está en el **principio de corresponsabilidad activa** que apuntala a su Artículo 1.º. La violencia digital y el ciberacoso no son problemas que la escuela pueda ni deba resolver en soledad. Le sacamos a la comunidad educativa una carga inviable y dejamos en claro que la prevención y el cuidado nos involucran a todos: al Estado provincial, a la Justicia, al sistema de Salud, a las plataformas tecnológicas y, de manera fundamental, a las familias.
Las familias juegan un papel clave porque son las primeras acompañantes en el uso de los dispositivos. Necesitamos alfabetización digital crítica, diálogo en los hogares y programas de acompañamiento familiar en ciudadanía digital, combinados con protocolos claros y apoyo a los docentes en las escuelas. Ante el entorno digital no hay soluciones mágicas de un solo sector; la única forma de cuidar a nuestros chicos es asumiendo un compromiso compartido.
5. ¿Cuáles son las claves según usted para que haya en Quilmes mayor inclusión educativa?
En Quilmes, hablar de inclusión educativa es hablar de equidad territorial y de infraestructura básica digna. Las claves principales son:
1. Acceso y permanencia: Fortalecer las redes comunitarias y los equipos de orientación escolar para ir a buscar a los chicos que abandonaron o están en riesgo de deserción.
2. Infraestructura e integración edilicia: No puede haber calidad ni inclusión sin escuelas en condiciones físicas dignas, con servicios básicos garantizados, conectividad y entornos seguros.
3. **Sistemas de información y diagnóstico:** Necesitamos datos precisos a nivel local para monitorear la trayectoria escolar de cada niño y adolescente en los barrios más vulnerables y responder con políticas focalizadas.
**El concepto de calidad de la educación conlleva posicionamiento político, social y cultural frente a lo educativo.
6. ¿Usted en qué tópicos pone énfasis al hablar de un proyecto educativo para nuestra provincia de Buenos Aires en materia de política educativa?
Para nosotros, la calidad educativa no es una métrica fría de evaluación, sino el cumplimiento efectivo del derecho a aprender. Pongo el énfasis en cuatro ejes fundamentales:
Fortalecimiento institucional y de datos:Contar con sistemas de información integrados que permitan tomar decisiones basadas en evidencia para la protección de la infancia y la juventud.
Jerarquización docente: Formación continua, actualización salarial y mejores condiciones laborales.
Competencias para el futuro: Alfabetización digital, educación ambiental transversal y vinculación con el perfil productivo de cada región bonaerense.
Infraestructura e inclusión socioeducativa: Ambientes de aprendizaje seguros, equipados y con nutrición adecuada.
7. ¿Qué inversiones educativas son necesarias en la localidad de Quilmes? ¿Se necesitan más espacios para el aprendizaje informal? ¿Cómo se gestionan estos espacios?
En Quilmes es urgente priorizar la infraestructura escolar básica: reparación de techos, instalaciones eléctricas, calefacción, ampliación de aulas y garantizar la conectividad de alta velocidad en la totalidad de los establecimientos.
Respecto a los espacios de aprendizaje informal: sí, son indispensables. La educación no ocurre únicamente entre cuatro paredes escolares. Necesitamos **centros comunitarios de innovación, bibliotecas populares modernizadas, clubes de barrio equipados y polos tecnológicos locales donde los jóvenes puedan acceder a talleres de programación, arte, apoyo escolar y formación laboral. Estos espacios deben gestionarse de forma cogestionada y participativa: articulando entre el municipio, la provincia, las organizaciones de la sociedad civil y las universidades de la zona, garantizando presupuesto, mantenimiento y coordinadores capacitados.
8. Por último, una frase para usted o comentario sobre la educación que le haya impactado últimamente. Puede ser también dar a conocer algún proyecto.
Me impacta mucho recordar una premisa fundamental de Paulo Freire: «La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo».
En esa línea, actualmente estamos impulsando proyectos enfocados en la Creación de sistemas de información integrados para la protección de la infancia y la juventud, así como normativas para fortalecer el vínculo entre educación y trabajo en la provincia. Garantizar que los derechos de nuestros niños y adolescentes sean monitoreados y protegidos con datos precisos y políticas públicas reales es la inversión más transformadora que podemos hacer como legisladores.
Gracias Diputada.
Perfil de María Sotolano: Actualmente Diputada provincial del PRO. Anteriormente: Diputada de la Nación por la Provincia de Buenos Aires (2021-2025) Juntos por el Cambio / PRO. Secretaria de Gobierno en la Municipalidad de Quilmes (2018-2019). Secretaria de Desarrollo social en la Municipalidad de Quilmes
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