Hay 50 millones de razones para ser ricos en Argentina pero tiene los recursos asignados a la educación demasiado limitados, esto no es privativo de Argentina es la triste realidad.
¿Cuándo un país es rico? Si se educa bien, tenemos buena salud y seguridad, pero está todo en crisis. ¿Somos demasiado buenos para una país tan malo? o ¿demasiado malos para una país tan bueno?
Cualquier respuestas que elijamos nos dirá que somos binarios, con doble personalidad en tratar los temas importantes como salud, seguridad y, sobre todo, la educación en argentina. Me da la sensación que nuestras autoridades hacen un cumplimiento a raja tabla de las normas y promesas electorales, cumplo y miento a la vez.
Antes un país para ser rico era por la cantidad de recursos naturales que tenía, así era Argentina, con muchos recursos naturales; primero fue pobre, después rico, y hoy otra vez es pobre. Otro ejemplo es África está repleta de recursos naturales, incluido el petróleo, y es el continente de la pobreza, el «continente perdido» que le dicen. Países como India y Egipto, que tienen mil años de antigüedad y son pobres.
Aunque India está progresando, en estos países la Historia parece que no es garantía se ser maestra de vida como decía Cicerón. Al contrario, Australia y Canadá, que hace poco más de 150 años eran desconocidos, hoy son, países desarrollados y ricos.
Argentina esta concebida como una de las llanuras más fértiles y extensas que hay en el mundo, con recursos minerales en la cordillera de los Andes que incluyen:
Yacimientos de gas y petróleo como Vaca Muerta,
Una diversidad de climas, fauna y flora que nos hace mundialmente conocidos,
Tenemos todo para ser potencia, pero…
La sensación extendida en libros, discursos políticos es que Argentina es un país indudablemente rico según la concepción decimonónica, donde por alguna razón se vive mal o peor de lo que se podría esperar.
En los países de América –y mi país, Argentina– no entendemos que de la pobreza se sale con educación. Nos estamos acostumbrando demasiado a la mala calidad de la educación en Argentina en mi país y en los países de América.
¿Y si aprovechamos la crisis como una oportunidad para contribuir a la mejora de la educación en Argentina y la escuela?
No se trata de inventar otra escuela, sino de volver a pensar:
¿Qué es, hoy, lo esencial de la escuela?
La educación en Argentina debe despertar pensamiento crítico en sus estudiantes, docentes, ministros en fin en toda la sociedad, porque la educación en Argentina es tema de Estado no solo de los docentes.
¿Hay voluntad política indispensable para responder a las necesidades educativas de sus ciudadanos?
En la Edad Media los hijos debían con el oficio de los padres seguir haciendo lo mismo, por eso la educación tenía un carácter autoritaria.
En el Siglo XX seguir una carrera Universitaria les aseguraba el futuro, en Argentina decíamos “Mi Hijo, el Doctor”; sobre todo, en los hijos de los inmigrantes que hicieron a este país.
En el Siglo XXI los cambios son tan vertiginosos, que con la carrera universitaria NO ALCANZA.
Debemos estimular la CREATIVIDAD y la posibilidad de PENSAR y de FORMARSE.
La educación es un derecho y este es para todos, por lo tanto, tenemos que acceder a una educación en Argentina con calidad, con proceder para formar un sentido crítico y poder lograr un cambio en las personas.
En la educación en Argentina vemos que los políticos tratan el hambre como estacional.
Los alumnos solo van a comer a la escuela.
La escuela se presenta como asistencialista en época de clases, así sucede en la comunidad Wichi, una comunidad originaria de la Provincia de Salta; o en el cómo urbano, cerca de Buenos Aires capital.
Esos alumnos, antes todo, son argentinos y les cabe los mismos derechos que a todos nosotros.
Si un alumno va a la escuela solamente a comer como actividad central y eso es la única vinculación con la escuela ya le estamos negando un futuro libre, ¡¡¡lo condenamos!!!
No hay un proyecto de país que incluya un verdadero sistema educativo como política de estado, el mejor plan para salir de la pobreza es de la educación.
Millones de niños en el planeta van a la escuela, pero no aprenden ni siquiera lo básico para escapar de la pobreza, afirma el Banco Mundial.
¿Necesitamos que el Banco Mundial no diga esto? ¿Somos tan miopes?
La educación como un derecho social, representa la forma de superar la vulnerabilidad de todos los seres humanos; eso hará que se cierren brechas de desigualdad en un estado donde las leyes no sean «letra muerta».
Creemos que seguir enseñando es, generar oportunidades para reflexionar y para crear. Aprender SIEMPRE vale la pena.
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