Pandemia y Educación. La Educación, ante todo, debe ser bienestar. Venezuela

En estos tiempos donde la información de toda índole se apodera de la atención de los jóvenes, es preciso ser docentes realmente de participación activa, nuestra esencia va mucho más allá de las luchas propias, va a la defensa de nuestra razón de ser,los estudiantes,por ello, hay que ir en su búsqueda. La pandemia a traído consigo mucha reflexión sobre factores tan importantes como en los que se fundamenta la familia, parece mentira, pero ha sido muy real, como desde distintas tribunas se ha tenido que guiar a través de los medios de comunicación a la familia para que puedan compartir juntos en un mundo confinado, porque nos hemos alejado de los afectos, comprensión, paciencia y tolerancia en el hogar, tanto que ya los padres no sabían que hacer con tanto tiempo al lado de sus esposas y esposos, pero aun peor, no sabían que hacer junto a sus niños, niñas y adolescentes. El ajetreo absorbente de la sociedad actual consume nuestro tiempo aislándonos de las relaciones enriquecedoras del núcleo familiar.
Muchos padres y madres han clamado por la escuela, pero, ¿Este clamor es por el lugar físico donde sus hijos de la mano de un docente van adquiriendo aprendizajes y donde se relacionan con otros compañeros? o ¿dónde los hijos se dejan como depósitos para poder continuar cumpliendo con rutinas alocadas de trabajo, tiempo para ir al gimnasio, entre otros?
Si la segunda es la razón por la cual se extraña la escuela, sinceramente, debemos seguir transformando la educación para darle el verdadero valor a los centros educativos en la sociedad, para que el tiempo escolar empleado por los estudiantes, sea realmente de provecho con su transformación sustancial evidenciado por los representantes, estudiantes y comunidad, lo que conduzca a la valoración del docente por su estima, al punto que su gran labor sea indispensable para el desarrollo personal del educando, por ser la guía del profesional de la educación lo más importante y no el tiempo que permanecen en el recinto escolar.
De la pandemia también podemos rescatar que la escuela, no sólo se debe traducir en un espacio físico, porque a muchos países les ha tocado transitar en una escuela a distancia donde los familiares se han involucrado más, sin embargo, nos damos cuenta que muchos no tienen la preparación necesaria, no de educadores, sino de facilitadores del aprendizaje. Quizás allí, se presenta la oportunidad de trabajar desde la escuela de padres y madres, para que aprovechemos esta cercanía creada por la coyuntura de la pandemia en el equipo formado escuela-docente-comunidad y perdure esta unión por siempre, ese trabajo formativo que realizamos en familia para el éxito de todos.
Hablando específicamente sobre la educación a distancia, podemos entender, que, por los avances tecnológicos, se ha venido desarrollando con la integración del internet en muchos casos, desde aulas virtuales, televisión, teléfonos inteligentes, entre otros, pero, hay muchas personas en nuestros países que no cuentan con los medios necesarios para lograr las metas que nos proponemos educativamente. Entonces, en principio debemos tomar en cuenta dos aspectos por superar, el primero, trámites administrativos que muchas veces son trabas que no permiten avanzar tanto en situaciones excepcionales (condiciones especiales de niños y jóvenes) como en circunstancias tan grandes como las vividas por el virus. La educación ante todo debe ser bienestar, es enseñar para la vida.
En segundo lugar, se debe considerar la estructura y la didáctica que funciona en nuestros países, inclusive hallar alternativas en un mismo país en sus distintas regiones, recordemos que no todos los lugares cuentan con los mismos recursos, teniendo muy presente que el objetivo será el estar presente en cada ciudadano que desea formarse. Es imprescindible desde nuestra profesión, dar ejemplo, recordar a cualquier otro trabajador o profesional que ante todo somos personas, es decir, sujetos, no objetos, que muchas veces son denominados por un número, o calificados como alguien más que tiene un padecimiento o un diagnóstico, pero, sin entender que detrás de todo eso existe una vida con su geo historia, sus bondades, sus defectos y virtudes, pero sobretodo una vida. Y a pesar de la masificación educativa por distintas circunstancias debemos indagar en los casos particulares y no ser obstrucción sino puentes para facilitar el paso a una mejor sociedad, dejemos la utopía solo expresada y comencemos a participar desde cada aula, aunque sea virtual, a través de una llamada, una carta escrita a la lápiz y papel.
Sigamos transformando, la invitación es a rescatar a la naturaleza, la compasión por el prójimo, a entender lo humano que somos, lo pequeño que podemos ser ante el universo y lo mucho que debemos crecer desde la humildad, facilitando y ayudando a quienes nos necesita, con una educación en equipo, familia, educando, educador y escuela.

Betzabeth González
Acerca de Betzabeth González 4 Articles
Betzabeth González, licenciada en Educación, mención tecnología educativa, egresada de la Universidad Central de Venezuela. Nací en la hermosa ciudad de Caracas - Venezuela. Frente al Wuaraira Repano mejor conocido como El Ávila. Desde muy pequeña he sentido una gran inclinación y afecto por la educación. En la actualidad me desempeño como Coordinadora y docente en el área de computación de un Centro de especialidades para adultos, pero he tenido la dicha de trabajar en la educación formal y no formal, además de hacerlo en varias modalidades y niveles educativos, también he trabajado como Coordinadora de Investigación y formación de un Centro local de Investigación y Subdirectora de un plantel de educación inicial y básica donde desarrollé un proyecto que fue ganador del segundo lugar en la categoría de Innovación educativa y ambiente realizado por la Editorial Girasol. He contado con la bendición de escribir cuentos para niños con la editorial Triuno, dirigidos al espectro autista.

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