Niños activos, futuro saludable: guía para padres y educadores

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Ejercicio y Actividad Física en Niños: Beneficios, Recomendaciones y Motivación Para las personas adultos pensar en realizar actividad física es imaginarse horas en un gimnasio, salir a correr, jugar al fútbol o saltar en una clase de aeróbic. Pero, para los niños, mantenerse activo es simplemente una parte natural de la vida.

Los niños se ejercitan cuando corren en el parque, saltan en la plaza, juegan al fútbol con amigos o bailan al ritmo de su música favorita. La actividad física es diversión y libertad para ellos.
La actividad física es vital para el desarrollo integral de los niños. No solo mejora su condición física, sino que también impacta positivamente en su salud mental y bienestar emocional. Los beneficios del ejercicio son evidentes, desde un corazón más saludable hasta una mejor concentración en la escuela. Sabemos que la buena alimentación e
hidratación, las horas de sueño y la vida escolar son importantes. Para contribuir a la salud añadimos el ejercicio como parte integral del bienestar.
Este artículo tiene como objetivo ofrecer información sobre las actividades adecuadas para cada grupo de edad, lograr que los niños se mantengan activos y asegurarse de que no caigan en los extremos del ejercicio excesivo.

¿Qué beneficios tiene para la salud infantil la actividad física?
Realizar actividad física desde temprana edad es promover un estilo de vida saludable.
Las ventajas son variadas, estas son algunas de las más importantes:
1. Desarrollo físico: La actividad física promueve el crecimiento saludable y el desarrollo de habilidades motoras. Ayuda a fortalecer los músculos y huesos, mejorar la coordinación, la flexibilidad y la resistencia. Previene la obesidad y el sobrepeso y puede reducir el riesgo de enfermedades crónicas, como diabetes tipo 2 y enfermedades
cardíacas en el futuro.
2. Ayuda al bienestar mental: Puede contribuir a que los niños a manejen sus emociones, aumenten su autoestima y aprendan a lidiar con la frustración y la competencia de manera saludable.
3. Favorece la socialización: al participar en actividades físicas en grupo, como deportes o juegos, los niños aprenden a trabajar en equipo, a respetar las reglas y a desarrollar habilidades sociales importantes.
4. Mejora del rendimiento académico: apoya la madurez cognitiva Existen estudios que sugieren que los niños que realizan ejercicios físicos tienen un mejor desempeño escolar, lograr mejores resultados en sus estudios, potencian sus capacidades de aprendizaje y consolidan su progreso educativo. El ejercicio puede mejorar la concentración, la memoria y la función cognitiva en general.
En resumen promover una vida activa desde pequeños sienta las bases para una vida adulta saludable y equilibrada.

¿Cuáles son las recomendaciones según la edad?
Según UNICEF, las recomendaciones de actividad física varían según la edad. En líneas generales para los niños de 0 a 5 años, se sugiere que participen en al menos 3 horas de actividad física al día. Para los niños de 6 a 17 años, se recomienda al menos 60 minutos diarios de actividad física moderada a vigorosa (Referencia, revista UNICEF, Actividad Física.-Prácticas necesarias para la vida, año 2019).
Desde bebés se los puede motivar al movimiento se le puede estimular a moverse. Todos los movimientos que los bebés hacen en esta etapa son una forma de entrenar su coordinación física y mental y su autoconfianza. Mientras los niños van creciendo, el intercambio con otros niños y niñas de su edad es muy importante para el desarrollo de sus habilidades y destrezas físicas. Por ejemplo, los juegos en los parques y en los jardines de infantes en los cuales puede practicar equilibrio, fuerza y coordinación con otros, de forma entretenida.
Niños y niñas entre 5 y 11 años dado que están en un proceso de madurez física y psico-lógica, jugar libremente es clave en esta etapa Aquí los ejercicios físicos deben ser algo que niños y niñas disfruten.
Poner límites al tiempo al sedentarismo es también clave. .Los deportes que niños y niñas hacen en forma competitiva siendo aún menores de edad, deben ser lúdicos e incluir diversión. Es importante no traspasarle las presiones de un deportista a un niño en etapa de crecimiento En la adolescencia, luego de la maduración del sistema neuromuscular y hormonal, el desarrollo de la fuerza, la capacidad aeróbica y la eficiencia en los gestos se ven potenciados. En la adolescencia, es muy importante, tener amigos y amigas que realicen actividad física en conjunto y por lo tanto esto puede transformarse en una oportunidad para consolidar buenos hábitos (hábitos de practicar actividades físicas).
Por otra parte, prácticas simples como caminar activamente, andar en bicicleta, subir escaleras en lugar de tomar el ascensor son formas de potenciar adolescentes activos.

¿Cuándo es Demasiado?
Se considera un exceso de ejercicio físico a aquel que está por encima de la capacidad de rendimiento del organismo. Muchas veces observamos los pediatras que muchos niños se sienten agotados. A la carga de la agenda semanal se le suma actividades extraescolares en donde el descanso, el tiempo libre y el ocio parecen estar ausentes, como si estos no fueran necesarios para la salud, situación en que muchos adultos también viven.
El ejercicio excesivo puede provocar lesiones debido a la sobre carga repetitiva que
sufren huesos y articulaciones. El número de horas de prácticas deportivas semanales no puede exceder la edad del niño. Además es importante que tengan un tiempo adecuado de descanso y sueño para recuperarse, lo cual beneficiara el rendimiento y no viceversa, es decir más horas de actividad, mejor rendimiento. Una actividad aeróbica sostenida en el tiempo que no se acompañe con una dieta calórica adecuada podría desencadenar en
un desequilibrio de nutrientes y, por lo tanto, la aparición de enfermedades. Por esto una dieta saludable y un ejercicio regular deben ir siempre de la mano. Debe haber un equilibrio entre lo que se consume y lo que se gasta en calorías con la actividad física.
En la población pediátrica es importante destacar que el cartílago de crecimiento es menos resistente que el cartílago del adulto, por lo tanto un ejercicio excesivo y no a supervisado puede dañarlo.
¿Cómo detectar si ese ejercicio es intenso?
-Cansancio extremo o irritabilidad (como respuestas normales cuando el cuerpo infantil recibe más exigencia física de la que puede recuperarse adecuadamente)
-Dolor persistente o lesiones preferiblemente en zonas de apoyo como rodillas y tobillos -Pérdida de interés en la actividad física que antes disfrutaban.  Suele originarse por una combinación de fatiga física, presión psicológica y cambios sociales/ambientales. Sus efectos van más allá del cuerpo: afectan la autoestima, las relaciones y la salud mental del niño
Motivar a los niños a mantenerse Activos
Hoy en día niños y adolescentes dedican muchas horas frente a las pantallas. Entonces, ¿cómo lograr reducir esas horas, sobre todo por su bienestar? Es fundamental establecer límites claros, involucrar a la familia en actividades conjuntas e incluir la actividad física en la rutina diaria familiar y encontrar actividades que disfruten, como deportes, juegos al aire libre, baile o tareas del hogar activas. Además, se recomienda crear zonas y horarios libres de tecnología, así como incorporar pausas activas durante el tiempo de pantalla.
También es importante fomentar el juego libre. Permitir que los niños exploren y elijan sus actividades. Participación en juegos sin reglas estrictas para disfrutar del movimiento.
Celebrar logros, reconocer y celebrar los esfuerzos en lugar de enfocarse solo en los resultados deportivos y fomentar la diversión y la socialización más que la competencia.
Aquí les dejo un tip práctico: Creen una “caja de aventuras” donde cada semana se introduzca una nueva actividad (por ejemplo saltar la soga, pista de obstáculos casera).
Cada vez que el niño participe gana una ficha; al juntar cinco fichas recibe una recompensa no relacionada con pantallas (una salida al parque favorito, una visita al museo interactivo…). Así se combina novedad, autonomía y refuerzo positivo para romper el ciclo del desinterés.
Niños activos, futuro saludable
Elegir actividades apropiadas a cada edad garantiza que los niños se diviertan mientras se benefician, evitando riesgos de lesiones o agotamiento. Es fundamental no sobrecargar a los pequeños; el equilibrio entre juego activo, descanso y actividades recreativas es clave para un crecimiento saludable. Por ello, padres y educadores deben ser impulsores activos de un estilo de vida dinámico, creando entornos seguros y motivadores que fomenten el movimiento desde temprana edad, asegurando así el bienestar integral de las futuras generaciones. Es nuestra responsabilidad la salud de los más pequeños.

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Acerca de Dra Giselle Tornatore 4 Articles
Rosario, Santa Fe. Médica Pediatra Mat.Prov. N°14561. Especialista en Salud Social y Comunitaria Diplomada en Educación para la Salud Miembro de un proyecto para Jardines Maternales e Instituciones Educativas Salud.infantilhoy Trabajo actualmente en la municipalidad de Rosario, en la Secretaría de Salud Pública.

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