La escuela bajo sospecha (de Emilio Tenti Fanfani). Santa Fe

Ante la pregunta formulada como título del capítulo número diecinueve del libro “La escuela bajo sospecha” del sociólogo Emilio Tenti Fanfani: ¿A quién le interesa desarrollar y mejorar la educación pública, más allá de la extensión de la escolarización? No tengo la respuesta certera y justa pero sí puedo afirmar a quién no le interesa. A la clase políticamente dominante no le interesa que el común de la gente, la que conforma el “pueblo” se eduque y
obtenga conocimiento” y menos que menos que desarrolle una conciencia crítica de una realidad cruel y masificante por no decir “cosificante”. El conocimiento da poder, libera, hace pensar y darse cuenta de la realidad circundante, además de abrir un sinnúmero de posibilidades de crecimiento personal y reconocimiento social, y
por eso no es conveniente que “la masa”, se eduque.

La Ley Federal de Educación Nº 26.206 estableció la Educación secundaria como obligatoria; pero esto no garantiza que el estudiante egrese con las competencias necesarias para insertarse laboralmente o para continuar sus estudios terciarios o universitarios. Por el contrario, el ingreso, la permanencia y el egreso de los estudiantes están sostenidos, muchas veces, por el sistema educativo cuyas resoluciones y circulares tienden a la cantidad y no a la calidad educativa. Dichas medidas son arbitrarias, impuestas y no consultadas a los agentes educadores que diariamente nos enfrentamos a realidades hostiles padecidas por nuestros estudiantes.
Si la escuela pasó de ser una institución evaluadora por excelencia a ser evaluada y tomada como objeto de estudio por la sociología espero sea tenida en cuenta la realidad en la cual está inmersa. La escuela en cierto modo reproduce lo que la sociedad genera, entonces tiene que estar preparada para recibir alumnos con carencias afectivas, materiales y con una escala de valores muy distinta a la pretendida; esto genera un choque entre expectativas
y realidad. El estudiante no ve la educación como posible motor de progreso y de cambio, va a la escuela por obligación y no con el interés de aprender para ascender en la escala social o como superación personal.
Hace mucho tiempo que la escuela se fue corriendo de su rol principal, enseñar, impartir conocimiento a todo el que accediera al sistema para convertirse en un lugar de contención o en un depósito de niños y adolescentes. Muchos de nuestros alumnos ingresan al nivel secundario porque “los mandan” pero no están alfabetizados o son alfabetos funcionales. No ven la educación como un derecho sino como una obligación.
El estado como garante del derecho a la educación de jóvenes no defiende la educación pública de calidad. Esto queda demostrado en la falta de recursos que tienen la mayoría de los establecimientos educativos. Más de una vez es el docente proveedor de materiales básicos como lápiz y papel para poder desarrollar una clase. Los docentes estamos sobre exigidos, en condiciones de enseñanza y aprendizaje no siempre favorables.

Además de enseñar, contenemos, escuchamos, reflexionamos sobre nuestra práctica, nos capacitamos, innovamos, incluimos, adaptamos contenidos, buscamos material y hacemos todo lo que está a nuestro alcance para que el alumno aprenda pero no contamos con el apoyo de profesionales, ni gabinetes psicopedagógicos que colaboren con el abordaje de situaciones o problemáticas sociales como violencia, abusos, abandono, consumo de sustancias, falta de empleo, embarazo adolescente, problemas de aprendizaje que atraviesan a nuestros alumnos. Con esta
realidad convivimos en nuestras aulas día a día, contra esto luchamos. Los docentes pretendemos enseñar a adolescentes abúlicos de conocimiento, adormecidos por políticas facilistas que opacan todo posible aprendizaje. Da lo mismo el que estudia y se esfuerza por aprender, que aquel que llegado el fin del ciclo lectivo “pasa” por disposición ministerial. El docente, como acreditador de saberes, tiene que lograr que el alumno incorpore por ósmosis el conocimiento, sin ningún esfuerzo por parte del alumno.
Siempre existió la diferencia entre el pobre y el rico, la educación pública y la educación privada, la clase dominante y la clase dominada pero la pandemia profundizó esta desigualdad.

La falta de medios o dispositivos de conexión tuvo como consecuencia que haya alumnos en tercer año de la secundaria que no saben leer comprensivamente, ni escribir un texto coherente, cohesivo y ortográficamente correcto. Alumnos que ingresan al secundario sin leer ni escribir y sin haber desarrollado el trabajo autónomo en ninguna de las áreas principales, sin saberes básicos, como reconocer la letra cursiva ni buscar palabras en el diccionario por no saber el orden alfabético. Asimismo, alumnos que finalizan el secundario sin haber adquirido herramientas o habilidades necesarias para seguir estudiando ni insertarse en el mercado laboral cada vez más exigente. Para el ministerio es importante que el alumno egrese y las estadísticas muestren un gran porcentaje de egresados, pero no tienen en cuenta la calidad educativa y menos que menos el daño ocasionado ya que muchos de nuestros alumnos están en condenados al fracaso.

Mirian Crosetto.

Profesora de Lengua y Literatura para el tercer ciclo y polimodal. Miembro de Docentes por la Educación, Santa Fe

Foto del avatar
Acerca de Docentes Por La Educación Docentes Por La Educación 5 Articles
Docentes Por la Educación es una organización que trabajan por la educación de calidad. Surgida en la Provincia de Santa Fe. Es nuestro objetivo defender el derecho al acceso a la educación de todos nuestros estudiantes, luchar por una educación pública, gratuita y de calidad para todos los argentinos. Es imperativo recuperar la calidad educativa que en otros tiempos caracterizó a nuestro país, recuperar una educación de calidad que brinde a nuestros jóvenes las competencias necesarias para desenvolverse en la vida y en el mundo del trabajo del siglo XXI. Desafortunadamente, los docentes no tenemos oportunidades de acceder a cursos de capacitación de calidad y de temas varios, es por eso que una de nuestras metas es poder ofrecer capacitación sólida y de interés para nuestros colegas. Prof. Virginia Valenzisi. Prof. Silvina Vicentin. Prof. Graciela Armúa. Prof. Valeria Virga . Referentes de Docentes x la Educación

Sé el primero en comentar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*