Licencias por foniatría, derribando mitos en Educación

ExFisicoLaringe03La Docencia y el Cuidado de la Voz… o la irreversibilidad o casi irreversibilidad de su pérdida que NINGUNA indemnización puede DEVOLVER…

Voy a escribir esta nota no desde la óptica médica, porque no lo soy, sino por padecer  una “enfermedad crónica” que afecta mi voz.

Los docentes estamos expuestos al riesgo de la perdida de la voz o de la calidad de la misma de manera total o parcial a lo largo de nuestros años de trabajo.Innumerables factores atentan contra nuestras cuerdas vocales que son nuestro instrumento de comunicación cotidiana principalmente con los alumnos, además obviamente del resto del personal de la Institución.
Hay distintos tipos de enfermedades de la voz y como no soy especialista no voy a adentrarme en las variedades pero voy a referirme en esta nota a mis experiencias con las licencias ART luego de que se me diagnosticara el tan temido Hiatos Longitudinal  Y digo temido porque por ser una enfermedad crónica los docentes temen pasar a una situación de …RECALIFICACIÒN LABORAL…

El Hiatus longitudinal no estuvo relacionado con mi antigüedad docente, no me produjo lo que normalmente conocemos como “disfonía” sino que en mi casos fue directamente la falta de emisión de sonido durante las clases asociado con dolores de garganta similares a una “angina”.

Como minutos después continué hablando y al descansar la voz la recuperé (en apariencia), no presté demasiada atención a los síntomas hasta que estos se repitieron, el dolor no cesaba (no era angina) y la pérdida total del sonido ocurrió en varias oportunidades.

En caso de que una situación de disfonía o malestar en la zona de cuello o garganta obviamente lo que necesitamos es concurrir a un especialista. El va a determinar fehacientemente el diagnóstico y solicitara la atención foniatrita o de ser necesario los tratamientos correspondientes…y así lo hice. Me realizaron un estudio que se llama FIBROLARINGOSCOPIA a través de la nariz.

Lo que debe tener el docente en claro es que con cualquier problema que afecte a su voz, lo que debe hacer de manera simultanea es comunicarlo a sus autoridades y solicitar la planilla de ART  , para evitar agotar su “licencia ordinaria por enfermedad” ya que las enfermedades profesionales tienen una licencia especial cubierta por la ART, que es además la que abonara el tratamiento foniátrico y pagara las cirugías de ser necesario.

La ART se comunicará con el docente siempre de manera fehaciente, o sea a través de telegramas a su domicilio y le fijara fecha de consulta con el medico de la prestadora. Una vez realizada la consulta el medico prestador indicara al docente el lugar donde realizar el tratamiento, que de resultar alejado de su domicilio, abonara además los gastos de traslado.

Los incumplimientos a las citaciones medicas o a los prestadores serán tomados por la ART como una NEGATIVA INJUSTIFICADA A RECIBIR PRESTACIONES, así que en caso de tener algún inconveniente de fuerza mayor que impida acercarse en el día y la hora indicada el docente debe comunicarse con la ART vía telefónica.

Una vez finalizado el tratamiento, la ART levanta la “BAJA LABORAL” y el docente debe presentarse al día siguiente inmediatamente a su trabajo, EXCEPCION DE SUGERENCIA DE RECALIFICACIÒN

En caso de tener secuelas INCAPACITANTES de algún grado, el docente puede realizar las gestiones para el cobro de una indemnización, ya que le asiste ese derecho por medio de un letrado presentando todos los estudios correspondientes y los informes realizados por el foniatra respectivo.

En caso de tener nuevamente inconvenientes en su trabajo con su voz, deberá comunicarse con la ART nuevamente para solicitar UN REINGRESO al tratamiento.

Si el trabajador DISCREPA con la decisión de la prestadora, puede concurrrir a la comisión medica correspondiente a la jurisdicción de su domicilio.

¿Cuáles son la situaciones que diariamente afectan la voz del docente y a las que durante el trabajo diario no prestamos la suficiente atención y que deberíamos reclamar como sindicatos?

Condiciones de frió o excesiva calefacción, inhalación de olores fuertes, pintura o artículos de limpieza, humedad, mala acústica de los salones, situaciones de violencia reiteradas, polvo de tiza, polvo de aserrín en los talleres de escuelas técnicas, sin los usos de barbijos… excesivo ruido que implique elevar la voz durante el dictado de las clases de Taller, trabajar con excesiva cantidad de alumnos en los talleres (situación que no es reglamentaria… pero a veces ocurre, debemos reclamar a través de nuestro Delegado a los Directivos e Inspectores)

Mi foniatra me recomendó evitar estos malos hábitos que los docentes tienen durante los horarios de clase se encuentran: hablar sin pausa durante toda la clase, no modular lo suficiente, hablar muy rápido.,gritar o hablar en voz muy alta constantemente, Carraspear sucesivamente para aclarar la voz.

La voz se ve perjudicada con otro tipo de malos hábitos de la vida diaria: Consumir menos de dos litros de agua diarios. Fumar. Consumir en exceso bebidas con cafeína. Dormir poca cantidad de horas. Hablar mucho por teléfono. Abusar del uso del aire acondicionado o calefacción. Respirar por la boca. Auto medicarse en casos de dolor o molestia.

Posteriormente y sin un tratamiento adecuado, estas patologías pueden tornarse irreversibles .El objetivo principal para iniciar una rutina laboral saludable es incrementar el consumo de agua, dado que es el mejor lubricante para las cuerdas vocales. Es importante incorporar una cantidad de agua aproximada a dos litros diarios y hacerlo de a sorbos pequeños, sobre todo durante la actividad escolar, en la cual las exigencias vocales son mayores.

Consejos que me dio mi foniatra para cuidar mi voz.

  1. Respirar antes de hablar y hacerlo pausadamente.
  2. Utilice las horas libres para descansar la voz.
  3. Durante la clase, cambie el ritmo del discurso y el volumen de la voz, de esa manera podrá captar la atención de los alumnos y no desgastar la voz.
  4. Explote al máximo otros recursos pedagógicos (láminas, gráficos, etc.) para evitar hablar durante toda la hora de clase.
  5. Lleve siempre consigo algún recipiente con agua para poder beber.
  6. Evite gritar, utilice otros recursos como las palmas para llamar la atención.
  7. En caso de estar sometido a condiciones adversas, puede consultar con su laringólogo para realizar un entrenamiento vocal.
  8. De ser necesario, solicite al establecimiento un micrófono para ser escuchado
  9. Evitar cantar durante el tratamiento.

Docentes que trabajan en formación y capacitación de docentes me han comentado que el manejo de la voz, la expresión oral, corporal, dicción , pronunciación, etc. son aspectos que no figuran explícitamente en la formación de grado.
Por ello tanto las como los jóvenes que ingresan a las carreras de profesorado (inicial, primaria o media- en las distintas disciplinas-) por lo general no reciben preparación al respecto. Recién cuando realizan sus primeros desempeños docentes, se topan con las aptitudes o con las limitaciones con que cuentan. Los institutos de formación docente no cuentan con asistencia de profesionales del campo de la salud que pudieran trabajar interdisciplinariamente esta cuestión con los formadores de docentes. De modo que el rol de coordinador y gestionador de un grupo que hoy es ineludible asuma todo docente encuentra limitaciones, que pueden traducirse desde las dificultades en el aprendizaje de los alumnos, hasta irrupciones de violencia en el aula. La extensión de la formación docente a cuatro años, no preve este tema tan importante en el rol docente en profundidad. Creo que enseñar a los /las futuras /os docentes recursos para usar su voz y todo su cuerpo en el desempeño de su rol sería casi una profilaxis de su desempeño laboral futuro. Los que hemos tenido la “suerte” de poder contar individualmente con profesionales que nos pueden asistir en este sentido, lo hemos hecho generalmente cuando ya nuestro cuerpo ha dado alguna señal de enfermedad , en la mejor de las circunstancias , tomada a tiempo, en otros casos con deterioros importantes e irreversibles. Creo también, que las largas jornadas laborales, que los docentes realizan para lograr un salario con el que sostener a sus familias, también termina deteriorando la salud de la voz, tal vez, la tarea docente debería tener alternativamente periodos en los que los mismos realicen tareas no frente al curso, pedagógicas o administrativas para tener el reposo oral correspondiente sin tener que pasar por concursos. Esta alternancia finalmente redundaría en un menor uso de licencias ordinarias o ART y finalmente el “ausentismo” docente del que tanto se quejan padres y/o políticos no existiría o se limitaría a la situación de enfermedad no profesional.

Así que docentes… a cuidar la voz, a consultar a los profesionales y a recurrir a la ART cuando sea necesario para los tratamientos adecuados.

Laura Capurro
Acerca de Laura Capurro 8 Articles
Capurro María Laura Alejandra. Bachiller con Orientación Docente. Arquitecta (UBA). Profesora titular de Historia de la Arquitectura, Diseño, mantenimiento y seguridad, del Instituto Superior Ciudad de Mercedes en las carreras Turismo y Hoteleria, desde el año 2003 hasta el año 2006.Profesora Titular de Matemática en Nivel Secundario, Encargada de Medios de Apoyo Tecnico Pedagogico en Escuela Secundaria Técnica, Instructora de Centro de Formaciòn Profesional del Curso de Diseño Proyectual Asistido por Computadora Cad. Profesora Provisional de Taller en Escuela Tecnica desde el año 2005 hasta 2012.Capacitadora de Jefes de Radio y Censistas Censo 2010. Delegada Visadora del Colegio de Arquitectos DV Actividad Gremial Secretaria de Prensa de Udocba Delegaciòn Mercedes entre 2010 y 2012 Delegada de Escuela entre 2010 y 2015.

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