Día del maestro. Tenemos la tarea más hermosa

Primer día2Casi como si fuera el día de memoria y balance, el día del maestro los docentes nos dedicamos a recibir mimos y regalitos y plantearnos en qué lugar estamos parados.

¿Maestros que caen en depresiones, que se jubilan en cuanto pueden, asqueados de una profesión, probablemente la más excelsa de todas, que se está convirtiendo en insoportable? ¿Cómo se evita que el maestro se desmorone por dentro, que adquiera primero decepción, luego temor y al fin asco por su profesión?
Hay que reivindicar la figura del maestro/a (entendido genéricamente desde el preescolar hasta el secundario) porque lo están machacando, triturando y despanzurrando en su actividad profesional, que es la guía de su alma.

En primer lugar coincidamos en que la sociedad argentina no ha logrado aún reivindicar al maestro. La progresiva y constante pauperización de los salarios docentes nos ha llevado a multiplicar espacios y tiempos de trabajo. No son pocas las maestras que se desempeñan en tres turnos y los profesores que recorren diariamente varias escuelas tratando de sumar horas cátedra, cuya compensación salarial les permita enfrentar las necesidades básicas de su familia ; el aumento de la sub-ocupación y desocupación lleva a muchas docentes a que se conviertan en jefas de hogar con la carga humana que esta situación produce. El desprestigio con el que juegan muchas personas al referirse a un docente produce escalofríos, los mismos escalofríos que producen los docentes que, con la excusa de sus salarios, dejan al chico en la posición del “salvese quien pueda”.

Un capítulo especial merece la capacitación docente. Ninguno de los mecanismos adoptados hasta ahora parece haber resultado eficaz para facilitar a los docentes un sistema integrado de capacitación y perfeccionamiento. Más aún, la mayoría de los docentes han realizado cursos sin que los mismos tengan mucho impacto en su propia formación. Han invertido un importante porcentaje de su magro salario en libros y más libros para ser mejor docente , a la par de su preparación específica realizan cientos de cursos que insumieron otro tanto de horas robadas al descanso, la familia y el ocio, sin contar el dinero invertido para ello. tarjeta5col

Hoy los alumnos son curiosos y están inmersos en un mundo donde la información les llega por distintos medios: la televisión, internet, etc. Es tarea del docente incentivar la curiosidad y aplicar en el aula las nuevas tecnologías. ¿Por qué prohibirles el celular, si lo podemos utilizar como herramienta de aprendizaje? En lo personal me vino fantástica la aplicación de la Biblia para trabajar en clase sin la excusa de “no puedo comprarla porque es cara”, “me ocupa mucho lugar en la mochila”, etc. Dejemos de enseñar tantos aciertos y verdades y dediquémonos a investigar cómo aprenden los estudiantes, enseñemos desde la incertidumbre (la ajena y la propia).

Tenemos la tarea más hermosa que pueda existir y, muchas veces, nos sentimos sobrepasados por la cantidad de trabajo extra que recibimos del sistema; siempre quise enseñar a leer y escribir a niños pequeños ¿por qué consumo parte de mi tiempo llenando papeles y papeles que nadie leerá nunca?¿ por qué tengo que ocuparme del calendario de vacunación del hijo/a de otra persona?, ¿por qué tengo que insistir con los controles médicos, odontológicos y oftalmológicos, el DNI ? Quiero enseñar letras y números: nada más y nada menos.

Lejos estoy de perder la fe en mi tarea y en quienes la reciben, pero confieso que muchas veces se hace cuesta arriba hasta un acto escolar. Este año prometo seguir trabajando entre rezongos, mala cara y reclamos hasta que… se abra la puerta y entren los chicos corriendo, buscándome por el patio para darme el beso de todos los días.

Feliz día colegas, ustedes sí que son grandes!!!

Maria de los Angeles
Acerca de Maria de los Angeles 8 Articles
Delegada de SADOP en la Escuela San Carlos, La Plata. Profesora de Formación Religiosa en el Colegio San Cayetano de La Plata. Profesora de Primaria en la Escuela San Carlos de La Plata.

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